El último Pleno del Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz volvió a evidenciar la tensión política que se arrastra desde la aprobación de la tasa de residuos. La sesión, marcada por una notable presencia vecinal, derivó en un nuevo choque entre el Gobierno local y la oposición después de que el portavoz del Partido Popular y primer teniente de alcalde, Valeriano Díaz, llamara “borregos” a varios asistentes que protestaban por la actitud del alcalde y su equipo.
Más Madrid Torrejón denunció públicamente el incidente y exigió una rectificación inmediata. La portavoz de la formación, Ruth Grass, calificó la expresión de “intolerable” y reprochó que alguien que lleva desde 2003 ocupando un cargo público insulte a los vecinos que ejercen su derecho a expresarse. Grass añadió que este episodio refleja la soberbia de un Partido Popular que, a su juicio, actúa como si el Ayuntamiento fuera una empresa familiar.
El clima en el salón de Plenos estuvo marcado nuevamente por la creciente contestación ciudadana a la nueva tasa de basuras. Grass aseguró que el alcalde Alejandro Navarro está muy nervioso ante la respuesta social y lamentó que su grupo haya rechazado introducir cambios que permitirían incorporar criterios relacionados con el padrón, medidas para incentivar el reciclaje o bonificaciones sociales y medioambientales. A pesar de ello, Más Madrid insiste en mantener la mano tendida si el Gobierno municipal abre la puerta a revisar una tasa que consideran injusta.
Otro de los puntos destacados de la sesión fue la moción presentada por Más Madrid relativa al Hospital Universitario de Torrejón. Grass recordó que el centro, gestionado por Ribera Salud, fue rescatado por la Comunidad de Madrid con una inyección de 33 millones de euros, y reclamó su internalización para devolverlo al Servicio Madrileño de Salud. La portavoz calificó el modelo de sanidad concertada como un fracaso para la ciudad y lamentó que el Partido Popular local se opusiera a pedir un cambio de gestión.
Grass también quiso destacar la creciente implicación vecinal, señalando que cada vez más torrejoneros asisten a los Plenos para mostrar su hartazgo con la mayoría absoluta del Partido Popular y reclamar cambios en la ciudad.
En conjunto, la sesión volvió a poner de relieve la fractura política y social que se vive actualmente en Torrejón, marcada por el descontento ciudadano, las críticas a la tasa de residuos y el debate sobre el futuro de la sanidad pública en el municipio.


Es una vergüenza lo que está pasando con el Hospital y los residuos de la basura no ay derecho q paguemos más q ningún municipio