POLÍTICA LOCAL
El Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz anunció recientemente la cancelación de los macrofestivales musicales en la ciudad alegando molestias a los vecinos y la necesidad de reducir el número de grandes eventos en el Recinto Ferial. Sin embargo, apenas unos días después, un nuevo documento municipal revela un escenario distinto: el consistorio ha iniciado el procedimiento para conceder durante ocho años la celebración de un festival musical anual en ese mismo recinto.
El contraste entre el comunicado institucional difundido por el Ayuntamiento y el contenido del pliego administrativo publicado posteriormente abre interrogantes sobre la política municipal en materia de grandes eventos.
El comunicado del Ayuntamiento
Hace unos meses el Ayuntamiento difundió un comunicado oficial en el que anunciaba la cancelación de los macrofestivales musicales que se venían celebrando en la ciudad, como Brava Madrid, Madrid Salvaje o Torrejón Summer Fest.
El consistorio justificaba la decisión en la necesidad de evitar molestias a los vecinos del entorno del Recinto Ferial y reducir el número de grandes eventos en esta zona de la ciudad.
Este fue el comunicado difundido por el Ayuntamiento en aquel momento:
El comunicado también señalaba que Torrejón ya contaba con una amplia oferta de ocio gracias a las Mágicas Navidades, las fiestas populares y las fiestas patronales, que el propio Ayuntamiento considera grandes eventos capaces de atraer visitantes y dinamizar la ciudad.
En ese mismo documento se anunciaba además una reducción del número de eventos en el Recinto Ferial para disminuir el impacto acústico en los barrios cercanos.
El nuevo pliego municipal
Sin embargo, la documentación administrativa publicada posteriormente muestra un escenario diferente. El Ayuntamiento ha iniciado una licitación pública para conceder el uso del Recinto Ferial para la celebración anual de un festival musical.
La concesión planteada tendría una duración de ocho años, entre 2027 y 2034, y permitiría a la empresa adjudicataria organizar cada año un festival en torno al 1 de mayo, ocupando parte del Recinto Ferial con escenarios, zonas de público, servicios y espacios auxiliares.
El documento establece además un canon mínimo de 600.000 euros para todo el periodo de concesión y valora aspectos como la calidad artística del festival, su capacidad de atracción de público o su impacto económico en la ciudad.
Una contradicción política evidente
La publicación de este pliego municipal introduce una evidente contradicción en el discurso institucional. Mientras el Ayuntamiento afirmaba públicamente que reduciría el número de grandes eventos atendiendo al sentir de los vecinos, el nuevo documento abre la puerta a la celebración de un festival musical anual durante los próximos ocho años.
La diferencia parece residir más en el modelo de gestión que en la desaparición de estos eventos. En lugar de varios festivales puntuales, el Ayuntamiento apuesta ahora por una concesión administrativa a largo plazo para un único festival que se celebraría cada año.
En la práctica, el Recinto Ferial seguiría acogiendo grandes eventos musicales, aunque bajo un formato distinto al que se venía desarrollando hasta ahora.

