Presuntos malos tratos y falta de cuidados: las graves denuncias sobre la residencia Vitalia de Torrejón

El testimonio de una extrabajadora y de familiares de una residente fallecida ha colocado en el foco a la residencia de mayores Vitalia de Torrejón de Ardoz. Las denuncias hablan de presuntas agresiones físicas, vejaciones, falta de higiene, racionamiento de comida y posibles negligencias médicas. El centro cuenta con plazas concertadas financiadas con fondos públicos.

La residencia de mayores Vitalia Torrejón, situada en el barrio de Soto Henares, se encuentra en el centro de unas graves acusaciones después de que una antigua trabajadora relatara públicamente presuntos malos tratos y deficiencias en la atención de algunos residentes.

Las acusaciones salieron a la luz el 21 de septiembre a través del programa Malas Lenguas de RTVE, que recogió tanto el testimonio de la extrabajadora como el de familiares de una mujer que residió en el centro y que posteriormente falleció.

Los relatos conocidos hasta el momento describen situaciones que, de confirmarse, afectarían directamente a personas especialmente vulnerables por su edad, situación de dependencia o estado de salud.

Patadas, tirones y residentes pidiendo ayuda

La antigua trabajadora asegura haber presenciado presuntos episodios de maltrato físico y vejaciones contra residentes durante su etapa en el centro.

Entre las prácticas denunciadas aparecen tirones, patadas y un trato inadecuado hacia algunas personas mayores. La extrabajadora sostiene además que llegó a escuchar a residentes llorando y pidiendo que los sacaran de allí.

Su relato no se limita a episodios concretos de violencia física. También describe una situación marcada, según su versión, por deficiencias en los cuidados cotidianos, falta de higiene y racionamiento de la comida.

Se trata, en cualquier caso, de acusaciones que deberán ser investigadas y contrastadas. A fecha de publicación de esta información no consta una resolución administrativa o judicial que haya determinado la existencia de esos malos tratos.

La denuncia de la familia de una residente fallecida

Uno de los testimonios más graves conocidos es el de los familiares de una mujer que vivía en Vitalia Torrejón y que terminó falleciendo tras sufrir una grave complicación de salud.

Según la versión ofrecida por la familia a RTVE, la residente comenzó a encontrarse mal y acabó desarrollando una neumonía. Sus familiares sostienen que no habría recibido con suficiente rapidez la atención médica que necesitaba.

La mujer fue finalmente trasladada al hospital cuando, según el relato familiar, su estado ya se había deteriorado considerablemente. Posteriormente sufrió una parada y falleció.

La familia considera que pudo existir una desatención médica y reclama que se esclarezca qué ocurrió durante las horas o días previos a su traslado hospitalario.

Este punto resulta especialmente importante: no consta actualmente una resolución que establezca que una negligencia de la residencia provocara el fallecimiento de la mujer. Se trata de una denuncia realizada por sus familiares que deberá ser investigada para determinar las circunstancias y posibles responsabilidades.

Una extrabajadora asegura que intentaron hacerla firmar un documento de confidencialidad

Las acusaciones de la antigua empleada también afectan a lo sucedido después de comunicar su intención de denunciar lo que, según afirma, estaba ocurriendo en la residencia.

La mujer sostiene que responsables del centro intentaron que firmara un documento de confidencialidad. Según su testimonio, al negarse a hacerlo llegó a ser retenida contra su voluntad.

RTVE recoge además el relato de la denunciante sobre las presiones y el trato que, según afirma, recibían algunos trabajadores recién incorporados al centro.

Estas circunstancias forman parte igualmente del testimonio de la extrabajadora y no deben considerarse hechos probados mientras no sean esclarecidas por las instancias correspondientes.

Un centro privado con 130 plazas concertadas

El caso adquiere también una dimensión pública debido al modelo de funcionamiento de la residencia.

Vitalia Torrejón es un centro de gestión privada inaugurado en 2021 que, según la información publicada actualmente por la propia compañía, dispone de 205 plazas residenciales. De ellas, 130 son plazas concertadas y 75 privadas. El complejo cuenta además con 50 plazas de centro de día.

La existencia de plazas concertadas significa que parte de la actividad asistencial del centro se desarrolla dentro del sistema público de atención a la dependencia y está financiada con recursos públicos.

La propia residencia anuncia en su información corporativa servicios de atención médica y de enfermería las 24 horas, planes personalizados de cuidados, apoyo diario para el aseo y la higiene, cocina propia y atención individualizada.

Precisamente por ello, las acusaciones conocidas obligan a esclarecer si la atención realmente prestada a los residentes se correspondía con las condiciones asistenciales comprometidas y con las obligaciones exigidas a este tipo de centros.

Las residencias deben ser inspeccionadas al menos una vez al año

La Comunidad de Madrid tiene competencias sobre la inspección y control de los centros de servicios sociales, independientemente de que sean de titularidad pública o privada.

El Plan de Calidad e Inspección de Servicios Sociales 2025-2026 establece que los centros residenciales y de atención diurna deben ser inspeccionados al menos una vez al año.

Además, durante 2026 los centros residenciales destinados a personas mayores figuran expresamente entre los ámbitos prioritarios de la actuación inspectora.

Entre los objetivos establecidos por la propia Administración se encuentran comprobar las condiciones mínimas de funcionamiento, vigilar el respeto de los derechos de las personas usuarias, controlar la atención prestada, comprobar las incidencias y reclamaciones existentes y evaluar la calidad asistencial.

Tras hacerse públicas las denuncias, una de las cuestiones que queda pendiente es conocer cuándo se realizó la última inspección en Vitalia Torrejón, qué conclusiones tuvo, si existían reclamaciones anteriores y si se ha abierto una actuación extraordinaria después de los testimonios conocidos.

El centro declina pronunciarse sobre las acusaciones

Según informó RTVE al hacer público el caso, la residencia declinó realizar declaraciones sobre las acusaciones formuladas por la extrabajadora y por los familiares de la residente fallecida.

En el momento de la publicación del reportaje, la administración autonómica tampoco había respondido a las peticiones de información efectuadas por el programa.

Por tanto, falta todavía conocer la versión detallada del centro sobre cada uno de los episodios denunciados y las posibles actuaciones que puedan iniciar las administraciones competentes.

De un modelo presentado como innovador a unas acusaciones que deben investigarse

Vitalia Torrejón abrió sus puertas en 2021 y fue presentada públicamente como una residencia basada en pequeñas unidades de convivencia, atención personalizada, autonomía de los residentes y espacios diseñados para evitar la masificación.

La propia empresa continúa definiendo el complejo como un centro basado en la atención centrada en la persona y asegura disponer de un equipo multidisciplinar formado por profesionales de medicina, enfermería, psicología, fisioterapia y terapia ocupacional.

Las denuncias difundidas ahora presentan, sin embargo, una realidad radicalmente distinta según los testimonios recogidos, lo que hace especialmente relevante que las administraciones competentes determinen qué ocurrió realmente dentro del centro.

Qué queda ahora por esclarecer

Las acusaciones conocidas son suficientemente graves como para requerir una investigación que permita separar los hechos acreditados de los testimonios y determinar si existieron incumplimientos asistenciales.

Entre las cuestiones todavía pendientes están conocer si existen más testimonios de trabajadores, exempleados o familiares; comprobar los historiales y protocolos médicos relacionados con los casos denunciados; analizar la dotación de personal existente durante los periodos señalados; determinar si hubo reclamaciones anteriores y conocer los resultados de las inspecciones realizadas en el centro.

También deberá esclarecerse lo ocurrido con la residente fallecida y establecer, mediante la documentación clínica correspondiente, si la asistencia y el traslado hospitalario se realizaron correctamente.

Mientras esas investigaciones no concluyan, las acusaciones conocidas deben seguir siendo consideradas presuntos malos tratos y posibles negligencias. Pero su gravedad y el hecho de que una parte importante de las plazas del centro estén concertadas convierten lo sucedido en un asunto que afecta no solo a las familias implicadas, sino también al funcionamiento y control del sistema de atención residencial a las personas mayores.

Contraplano continuará siguiendo este caso y actualizará la información cuando se conozcan nuevas actuaciones oficiales, inspecciones o testimonios relacionados con la residencia Vitalia de Torrejón de Ardoz.

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