Las familias de la urbanización de Ronda Gloria Fuertes 2 denuncian que la propiedad no renovará algunos contratos de alquiler y señalan problemas de mantenimiento y gastos que consideran abusivos. Los residentes preparan una manifestación en Rivas-Vaciamadrid, cuya fecha todavía no se ha anunciado.
Los vecinos y vecinas de Ronda Gloria Fuertes 2, en Rivas-Vaciamadrid, han comenzado a organizarse para reclamar soluciones a la situación que atraviesan en sus viviendas. Según denuncian, el fondo inmobiliario Nestar ha comunicado a algunos inquilinos que no renovará sus contratos, una decisión que deja a varias familias ante la posibilidad de comprar sus casas o abandonarlas.
La preocupación se extiende entre residentes que llevan años viviendo en la urbanización y que temen perder su hogar y la estabilidad construida durante ese tiempo. Los vecinos han iniciado asambleas, colocado pancartas y buscado el respaldo de las administraciones, los servicios sociales, los partidos políticos y los medios de comunicación.
Contratos sin renovar y familias pendientes de su futuro
Uno de los casos señalados por los residentes es el de Fátima, madre de una niña de 11 años, que lleva más de 16 años en el edificio y se enfrenta a la posibilidad de tener que marcharse tras la negativa de la propiedad a renovar su contrato.
Según los vecinos, Nestar estaría ofreciendo a los inquilinos afectados dos opciones cuando vence el alquiler: adquirir la vivienda o dejarla. Los residentes relacionan esta situación con la puesta a la venta de algunos pisos, aunque la nota vecinal no concreta cuántas familias se encuentran en esta circunstancia.
Para las personas afectadas, el conflicto va más allá de las condiciones económicas del alquiler. También está en juego la continuidad de sus vínculos vecinales y la posibilidad de seguir viviendo en un entorno en el que algunas familias llevan muchos años asentadas.
Denuncian gastos adicionales y falta de mantenimiento
Los residentes aseguran que, además de la renta, Nestar les repercute gastos como el seguro de impago, el seguro del hogar, el IBI, la tasa de residuos urbanos y los gastos de comunidad. También cifran en un 4,31 % la subida anual aplicada este año y afirman que para muchos hogares supone más de 600 euros adicionales al año.
Los inquilinos cuestionan la legalidad de algunas de estas condiciones. En su comunicado recuerdan que Nestar afrontó procedimientos judiciales por cláusulas de contratos de alquiler en otros inmuebles de Madrid, entre ellos viviendas de Vallecas. La nota menciona una resolución conocida en julio de 2025, pero no aporta documentación judicial para detallar su alcance.
A las reclamaciones económicas se suman, según los vecinos, deficiencias de conservación en las viviendas. Relatan problemas de humedades, grietas en los techos, suelos deteriorados, ventanas que no cierran correctamente y falta de aislamiento. También denuncian inundaciones y aseguran que algunas solicitudes de reparación han terminado con la atribución de los desperfectos al uso de los inquilinos.
Los vecinos denuncian la retirada de carteles y pancartas
Los residentes afirman que los carteles informativos que colocan en las zonas comunes para convocar asambleas o comunicar reuniones son retirados y, en ocasiones, rotos. También denuncian la retirada de pancartas y lonas reivindicativas instaladas en la fachada.
Los vecinos consideran que estas acciones dificultan la organización y la difusión de sus reivindicaciones. Aseguran que continuarán reuniéndose y movilizándose para dar a conocer su situación y defender sus derechos como inquilinos.
Preparan una manifestación bajo el lema «Que no haya ni una Maricarmen más»
Las familias trabajan en la convocatoria de una manifestación en Rivas-Vaciamadrid para reclamar la implicación de las instituciones y pedir medidas que eviten que más residentes tengan que abandonar sus casas. La fecha y los detalles de la protesta se anunciarán próximamente.
La movilización estará marcada por el fallecimiento de Maricarmen Abascal, de 87 años, ocurrido el 7 de octubre en el Hospital Gregorio Marañón. Había ingresado después de ser desahuciada de la vivienda en la que, según la nota vecinal, había vivido durante siete décadas. Aunque se alcanzó un acuerdo para que pudiera regresar a su hogar, falleció antes de hacerlo.
Su caso ha generado una amplia movilización social y se ha convertido en un símbolo de las consecuencias humanas de la pérdida de la vivienda. Los residentes de Ronda Gloria Fuertes 2 han elegido el lema «Que no haya ni una Maricarmen más» para expresar su temor a que otras familias atraviesen situaciones similares.
Los vecinos hacen un llamamiento a la ciudadanía de Rivas, a las asociaciones vecinales, los colectivos sociales y los sindicatos para que apoyen la convocatoria cuando se anuncie. «Nuestras casas son nuestros hogares. Vamos a luchar por ellos y por todas las familias que están pasando por situaciones similares», afirman.

