Mónica García lleva a Torrejón el mensaje de “Madrid no se vende”

Torrejón de Ardoz · Servicios públicos · Sanidad

Torrejón de Ardoz acogió este viernes 30 un acto público bajo el lema «Madrid no se vende», una convocatoria que reunió a alrededor de 150 personas y que puso el foco en la defensa de los servicios públicos en la Comunidad de Madrid. El encuentro congregó a vecinos y vecinas del municipio, colectivos sociales y representantes políticos, en un contexto marcado por el debate sobre el modelo de región y la gestión de ámbitos clave como la sanidad, la vivienda y la educación.

El acto contó con la intervención de la ministra de Sanidad, así como con la participación de la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, la concejala de Torrejón y la concejala de Deportes, Infancia y Juventud de Velilla de San Antonio. A lo largo de la tarde, las distintas intervenciones coincidieron en señalar la necesidad de reforzar los servicios públicos y frenar los procesos de privatización, con especial atención a su impacto en los municipios del Corredor del Henares.

En su intervención, la ministra situó desde el inicio el tono político del acto con una crítica directa a la presidenta de la Comunidad de Madrid y al modelo de gestión impulsado desde el Gobierno regional. “Señora Ayuso, tenemos una cosa muy sencilla que decirle. Frustrada va a ser usted cuando pierda las elecciones”, afirmó ante el público asistente.

Ni su entorno mediático, ni su entorno político, ni mucho menos su gobierno llegan a la altura de los zapatos de la dignidad de todas esas familias que llevan seis años luchando por la dignidad de los residentes”.

La ministra recordó a las personas mayores fallecidas en las residencias durante la pandemia y subrayó el papel de las familias que, según señaló, continúan reclamando verdad, justicia y responsabilidades. “Se los vamos a repetir 7.291 veces”, afirmó, en referencia al número de fallecidos, insistiendo en que “tenemos muchísima más dignidad que todo su gobierno entero”.

El Hospital de Torrejón en el centro del debate

Una parte central del discurso se centró en el Hospital de Torrejón, financiado con fondos públicos pero gestionado de forma privada. La ministra cuestionó el modelo de concesión y señaló directamente a los fondos de inversión que participan en su gestión. “El hospital de Torrejón lo pagamos con nuestros impuestos, pero no lo controlamos nosotros, lo controlan fondos de inversión”, afirmó.

A lo largo de su intervención, describió la estructura empresarial vinculada a la concesionaria como una sucesión de intermediarios cuyo objetivo principal es la rentabilidad económica. Según explicó, este modelo prioriza el beneficio frente a la atención sanitaria, lo que, a su juicio, repercute en la calidad del servicio y en los tiempos de espera.

Hay evidencia de que la sanidad pública es infinitamente más eficiente que la sanidad privada y que pone por delante la salud de las personas, no la economía”, sostuvo, antes de relacionar este modelo con el aumento de las listas de espera y el trasvase de pacientes hacia la sanidad privada.

En el transcurso del acto se abordó también el impacto que estas políticas tienen en los municipios y en la vida cotidiana de la ciudadanía. Se incidió en la necesidad de reforzar los servicios públicos como elemento vertebrador y como garantía de igualdad, especialmente en ámbitos como la sanidad, la educación y las políticas dirigidas a la infancia y la juventud.

La ministra vinculó el deterioro del sistema sanitario con decisiones políticas adoptadas desde el Ejecutivo autonómico. “Cuando tardan meses en darte cita, la culpa es de la Puerta del Sol gobernada por la señora Ayuso”, afirmó, señalando que el crecimiento de las listas de espera no es un fenómeno casual.

Desde el ámbito municipal se subrayó cómo este modelo de gestión tiene consecuencias directas en la atención a los vecinos y vecinas de Torrejón, afectando tanto al acceso a la sanidad como a otros servicios básicos. En las intervenciones posteriores se insistió en la necesidad de una gestión pública directa que priorice el interés general.

Vivienda, salud y modelo de región

El discurso conectó la situación de la sanidad con la crisis de la vivienda, que fue definida como un problema de salud pública. “La crisis de la vivienda ya es una crisis de salud pública”, afirmó la ministra, describiendo situaciones de estrés, ansiedad e incertidumbre que afectan a miles de familias.

En ese contexto, defendió la necesidad de políticas públicas que garanticen el acceso a una vivienda digna, señalando que la inestabilidad residencial tiene efectos directos sobre la salud física y mental de la población.

La intervención finalizó con un llamamiento a la movilización social y a la defensa de los servicios públicos. “La sanidad pública es una conquista social que pertenece a las familias trabajadoras y a los barrios trabajadores”, afirmó, antes de cerrar con el lema del acto: “Madrid no está en venta”.

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