Las marcas que nacen en la calle rara vez lo hacen desde un despacho. Suelen surgir de encuentros improvisados, de conversaciones entre amigos o de noches que, sin buscarlo, terminan convirtiéndose en el punto de partida de algo más grande. Algo así ocurrió con Madriz Kinkis, una marca vinculada a la cultura urbana que tiene sus raíces en Torrejón de Ardoz y en el conjunto del Corredor del Henares.
El proyecto comenzó de manera espontánea una noche en la que varios artistas estaban pintando graffiti. Entre ellos se encontraban Choro y Rober —fallecido años después— junto a otros creadores de la escena urbana. Durante aquella jornada surgió la idea de crear una crew que sirviera para unir a grafiteros del Corredor del Henares y de Madrid en general, generando una comunidad dentro de la cultura del graffiti y del arte urbano.
Aquel grupo inicial empezó a consolidarse alrededor de una identidad común que pronto trascendió el propio graffiti. Con el paso del tiempo, la idea evolucionó hacia la creación de una marca que reflejara ese espíritu colectivo. Así nacieron las primeras camisetas de Madriz Kinkis.
Lo que comenzó casi como un símbolo interno de la crew empezó a expandirse rápidamente. Las camisetas no solo fueron adoptadas por grafiteros, sino también por personas vinculadas a diferentes expresiones de la cultura urbana. MCs del hip hop, breakers, skaters y seguidores del movimiento comenzaron a vestir la marca. A ellos se sumaron también muchas otras personas que, sin formar parte directa de esa escena, conectaron con la estética y con el mensaje que transmitía el proyecto.
Con el paso de los años, Madriz Kinkis fue consolidando su identidad hasta convertirse en algo más que una simple línea de ropa. Su propio lema resume esa filosofía: “la marca del barrio, del barrio y para el barrio”. Una frase que refleja la voluntad de mantener un vínculo directo con la calle y con la cultura que dio origen al proyecto.
Ese espíritu continúa presente en la actualidad. Hoy la marca está impulsada por Choro, uno de los socios presentes desde los primeros pasos del proyecto; Miasmer, hermana de Rober —figura clave en el nacimiento de la crew—; y Chileno Santero, quienes trabajan para mantener viva la esencia original con la que nació Madriz Kinkis.
La marca sigue vinculada al imaginario del graffiti, el hip hop y la cultura urbana madrileña, con una estética reconocible y un mensaje que conecta con la identidad de barrio que atraviesa gran parte del Corredor del Henares y de la capital.
En estos momentos, además, Madriz Kinkis ha lanzado una promoción especial en sus camisetas, ofreciendo 2×1 en varios de sus modelos. Una oferta que permite acercarse a la marca a nuevos seguidores y que coincide con una etapa en la que el proyecto sigue ampliando su presencia dentro de la escena urbana.
Desde aquella noche en la que un grupo de artistas decidió unir a grafiteros de distintos barrios hasta convertirse en una marca reconocible dentro de la cultura urbana madrileña, Madriz Kinkis mantiene la misma idea que la vio nacer: una identidad construida desde la calle y pensada para quienes se reconocen en ella.

