Febrero negro en la Comunidad de Madrid: 14 trabajadores fallecidos en accidentes laborales

La siniestralidad laboral vuelve a golpear con fuerza en la Comunidad de Madrid. Según los datos provisionales correspondientes a febrero de 2026, un total de 14 personas han perdido la vida como consecuencia de accidentes de trabajo, una cifra que vuelve a situar el foco sobre las condiciones de seguridad en los centros laborales.

De los fallecimientos registrados, diez se produjeron durante la jornada laboral, mientras que cuatro tuvieron lugar en desplazamientos relacionados con el trabajo, conocidos como accidentes in itinere.

Construcción y servicios concentran los casos

Por sectores, la construcción vuelve a aparecer entre los más afectados. Cuatro de las muertes en jornada se registraron en este ámbito, tres de ellas por patologías no traumáticas y una por caída en altura.

El sector servicios concentra el mayor número de casos, con seis fallecimientos durante la jornada laboral. De ellos, cinco se atribuyen también a patologías no traumáticas y uno a una caída desde altura.

Estos datos reflejan una tendencia preocupante en la que no solo los accidentes visibles, sino también las condiciones físicas y organizativas del trabajo, están detrás de muchas de las muertes.

Catorce vidas truncadas

Desde el sindicato CCOO se subraya el impacto humano de estas cifras. Catorce personas que salieron de sus casas para trabajar y no regresaron. Detrás de cada número, una familia afectada y un entorno marcado por la pérdida.

El sindicato insiste en que la diferencia entre un accidente grave y uno mortal puede depender de factores evitables, especialmente cuando fallan las medidas de prevención.

Riesgos conocidos y evitables

Las caídas en altura continúan siendo una de las principales causas de muerte en el entorno laboral, especialmente en sectores como la construcción. Se trata, en muchos casos, de situaciones prevenibles mediante medidas básicas: protecciones colectivas, sistemas anticaídas, planificación adecuada y supervisión efectiva.

Sin embargo, los datos también apuntan a otro problema estructural: el elevado número de fallecimientos por patologías no traumáticas. Este tipo de casos pone el foco en factores como los ritmos de trabajo, la carga física y mental o la organización laboral.

Evaluaciones que no se traducen en prevención

Uno de los aspectos más señalados es la falta de eficacia real en las evaluaciones de riesgos. En muchos centros de trabajo, estos análisis siguen siendo un trámite administrativo que no se traduce en medidas concretas que protejan a los trabajadores.

A ello se suman los accidentes in itinere, en su mayoría relacionados con el tráfico, que evidencian la necesidad de que las empresas adopten planes de movilidad y reduzcan los riesgos en los desplazamientos diarios.

La prevención, asignatura pendiente

La mayoría de los accidentes laborales son evitables. Así lo sostienen los datos y las organizaciones sindicales, que apuntan a fallos recurrentes: evaluaciones insuficientes, falta de medidas preventivas, escasez de recursos y una organización del trabajo que, en ocasiones, prioriza la producción frente a la seguridad.

Ante esta situación, CCOO de Madrid reclama reforzar los mecanismos de prevención, mejorar la vigilancia de los incumplimientos y abordar de forma decidida los riesgos derivados tanto de la organización del trabajo como de la movilidad laboral.

Porque detrás de cada accidente mortal no hay solo una estadística, sino una vida perdida.

Foto portada CC.OO