Foto: Engin Akyurt / Pixabay
Sindicatos, asociaciones y colegios profesionales presentarán este martes en Madrid un manifiesto conjunto para exigir el fin del señalamiento político y una mayor protección de los periodistas. La iniciativa llega después de semanas de insultos, amenazas y agresiones durante la cobertura de la crisis de Ceuta, con varios equipos de RTVE entre los afectados.
La creciente hostilidad contra periodistas que trabajan sobre el terreno ha llevado a buena parte de las principales organizaciones profesionales y sindicales del sector a dar una respuesta conjunta.
Este martes 8 de septiembre, a las 12:00 horas, presentarán en la sede confederal de UGT, en Madrid, el manifiesto «En defensa de la profesión periodística y del derecho a la información», con el que pretenden exigir el final del señalamiento político a profesionales de los medios y reclamar medidas de protección frente a agresiones y amenazas.
La convocatoria reúne a la Agrupación de Periodistas de FeSMC-UGT, Periodistas de CCOO y la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP); a la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), Reporteros Sin Fronteras España y la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP), además de diferentes colegios profesionales de periodistas.
La rueda de prensa se celebrará en la sede de UGT situada en la avenida de América, 25, de Madrid. Las acreditaciones y el acceso para gráficos comenzarán a las 11:30 horas.
La presentación llega después de varias semanas marcadas por agresiones, insultos, amenazas y señalamientos contra profesionales que cubren la crisis migratoria y las movilizaciones relacionadas con Ceuta.
Insultos, escupitajos y amenazas durante las protestas en Ceuta
Los primeros avisos públicos comenzaron a acumularse a finales de agosto. La Asociación de la Prensa de Madrid, la FAPE y la Asociación de la Prensa de Sevilla denunciaron el acoso sufrido por Juan José Cuéllar, periodista de La Sexta, y su equipo mientras cubrían las protestas relacionadas con la crisis de Ceuta.
Según las organizaciones profesionales, el periodista fue increpado y perseguido mientras desarrollaba su trabajo en medio de un clima de creciente tensión.
Los incidentes fueron más allá de enfrentamientos verbales. Durante una concentración celebrada el 27 de agosto en la playa de Benítez, varias personas arrinconaron a un reportero de La Sexta, le escupieron y obligaron a intervenir a agentes de la Policía Nacional para proteger al equipo.
Incluso después de situarse tras el cordón policial continuaron los insultos y las amenazas, según las informaciones publicadas sobre los hechos.
Europa Press informó además de que el día anterior un hombre había propinado una bofetada a una reportera de otra televisión nacional y de que otro periodista había sido empujado durante otro incidente.
Fotógrafos y periodistas locales también denuncian acoso
Reporteros Sin Fronteras España recogió asimismo el testimonio del fotoperiodista ceutí Antonio Sempere, colaborador de agencias y medios internacionales como AFP y Getty.
Sempere relató haber sido increpado y fotografiado para posteriormente ser señalado en redes sociales. El profesional aseguró también haber sufrido episodios de acoso mientras se desplazaba en su vehículo.
Reporteros Sin Fronteras señaló además haber recibido testimonios sobre periodistas que habían sufrido escupitajos y golpes con banderas durante las protestas.
Ante estos episodios, el Sindicato de Periodistas de Andalucía, Ceuta y Melilla reclamó a las autoridades civiles y policiales medidas que permitan a los profesionales desarrollar su trabajo con seguridad y pidió que las amenazas, intimidaciones y agresiones sean investigadas.
RTVE, en el centro de varias agresiones
Los profesionales de la radiotelevisión pública han sido algunos de los principales afectados durante las últimas movilizaciones relacionadas con Ceuta.
La tensión aumentó especialmente el pasado 2 de septiembre, coincidiendo con las concentraciones celebradas en diferentes ciudades españolas en apoyo a Ceuta y contra la gestión del Gobierno central.
En Madrid, Antonio Gómez de Olea, reportero del programa Malas lenguas, fue increpado y sufrió un intento de agresión mientras realizaba una conexión desde la zona de Cibeles.
Poco después, Jesús Poveda, también del mismo programa, tuvo que continuar una conexión rodeado de manifestantes que gritaban e increpaban al equipo de televisión.
RTVE informó igualmente de agresiones contra Miquel Echarrí, del programa Mañaneros 360. La Corporación difundió imágenes y testimonios sobre empujones, insultos, un cabezazo y daños en material técnico durante las concentraciones.
RTVE ha denunciado que los ataques contra sus profesionales no constituyen episodios aislados y que trabajadores de la Corporación llevan semanas sufriendo insultos, amenazas y agresiones durante determinadas coberturas.
Los incidentes tampoco quedaron limitados a Madrid.
RTVE Navarra informó de que una minoría de participantes en las movilizaciones de Pamplona y Tudela increpó y zarandeó a miembros de sus equipos. Desde la dirección de la Corporación se denunciaron también situaciones de acoso contra profesionales destinados en Ceuta y Barcelona.
El presidente de RTVE, José Pablo López, aseguró posteriormente que estos episodios no podían considerarse hechos aislados y señaló que trabajadores de la cadena pública llevaban más de un mes sufriendo insultos y agresiones durante determinadas coberturas.
UGT en RTVE denunció por su parte que las agresiones habían alcanzado nuevas cotas de «agresividad y odio».
Del acoso en la calle al señalamiento político
Las organizaciones profesionales sitúan además el problema más allá de las agresiones físicas. Uno de los puntos centrales del manifiesto que se presentará este martes es precisamente el señalamiento público de periodistas por parte de representantes políticos.
La FAPE y la Asociación de la Prensa de Madrid condenaron expresamente los mensajes publicados por la diputada de Vox Rocío de Meer contra la periodista de TVE María Álvarez, que se encontraba cubriendo los acontecimientos relacionados con Ceuta.
De Meer difundió una fotografía de la periodista acompañada del mensaje: «No todos los terroristas ponen bombas, algunos son periodistas».
Posteriormente volvió a defender sus palabras y calificó la cobertura realizada por RTVE de «terrorismo informativo».
La FAPE consideró que este tipo de mensajes colocaban a los profesionales «en el punto de mira» y reclamó a Vox y a su diputada que dejaran de señalar públicamente a periodistas.
El Consejo de Informativos de TVE había denunciado previamente el «acoso y señalamiento» contra trabajadores de la Corporación y advertido del peligro de alimentar un clima de hostilidad contra quienes realizan su trabajo informativo.
La responsabilidad política ante la violencia
Reporteros Sin Fronteras y el Sindicato de Periodistas de Andalucía, Ceuta y Melilla han advertido también de la responsabilidad que tienen los representantes políticos e institucionales cuando utilizan determinados discursos en situaciones de elevada tensión social.
La crítica a un medio de comunicación, a una cobertura o a un periodista forma parte de la libertad de expresión. Otra cuestión diferente es convertir al profesional que informa en responsable de los hechos que está relatando o señalarle públicamente ante miles de personas.
Cuando ese señalamiento se produce en contextos caracterizados por la tensión política, la polarización y las movilizaciones en la calle, las organizaciones profesionales advierten de que puede incrementar el riesgo de amenazas y agresiones.
Informar sin convertirse en objetivo
El manifiesto que se presentará este martes llega después de una sucesión de acontecimientos que ha encendido las alarmas dentro de la profesión periodística.
No se trata únicamente de proteger a una cadena de televisión, un programa concreto o una determinada línea editorial. En las últimas semanas han sido increpados o agredidos profesionales de RTVE, La Sexta y otros medios de comunicación, además de fotógrafos y periodistas locales.
Las organizaciones profesionales también han recordado la responsabilidad de los propios medios: informar con rigor, contrastar las fuentes, evitar la difusión de rumores, no estigmatizar a determinados colectivos y huir del sensacionalismo en una crisis especialmente sensible como la que atraviesa Ceuta.
Pero esa exigencia profesional no puede utilizarse para justificar el acoso.
La discrepancia con una noticia, una televisión o un periodista no legitima una amenaza, un empujón, un escupitajo ni un intento de impedir una conexión en directo.
Sin periodistas que puedan preguntar, grabar, fotografiar y contar lo que ocurre sin temor a ser agredidos, no solo se ataca a quienes ejercen la profesión: también se debilita el derecho de la ciudadanía a recibir información.
Por eso la rueda de prensa convocada para este 8 de septiembre adquiere una dimensión que va más allá de una reivindicación laboral.
Sindicatos, asociaciones y colegios profesionales pretenden lanzar una respuesta conjunta ante un fenómeno que preocupa cada vez más dentro de las redacciones: la normalización del insulto, el señalamiento y la violencia contra quienes trabajan sobre el terreno.
Fuentes consultadas
- Asociación de la Prensa de Madrid (APM): convocatoria del manifiesto «En defensa de la profesión periodística y del derecho a la información» y comunicados sobre las agresiones en Ceuta.
- Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE): comunicados contra el acoso y el señalamiento de periodistas.
- Reporteros Sin Fronteras España: denuncia de la violencia contra periodistas en Ceuta y testimonios de profesionales afectados.
- RTVE: informaciones y vídeos relativos a las agresiones sufridas por sus equipos en las movilizaciones de septiembre.
- Europa Press: información sobre agresiones e insultos contra profesionales durante las protestas celebradas en Ceuta.
- El País: información sobre los incidentes sufridos por diferentes equipos de RTVE durante las concentraciones del 2 de septiembre.

