La vivienda desborda Madrid: miles de personas marchan hacia Cibeles

Cuatro columnas han recorrido este sábado 3 de octubre Madrid hasta confluir en Cibeles bajo el lema “Hacia la huelga general”. El Sindicato de Inquilinas cifra la participación en medio millón de personas, mientras que la Delegación del Gobierno sitúa la asistencia en unas 70.000.

Madrid ha vivido este sábado 3 de octubre una nueva gran movilización por el derecho a la vivienda. Miles de personas han recorrido las calles de la capital desde distintos puntos de la ciudad para confluir finalmente en la plaza de Cibeles, convertida de nuevo en escenario de las protestas contra el precio de los alquileres, los desahucios y las dificultades crecientes para acceder a una vivienda.

Las cifras de participación ofrecidas al término de la movilización presentan una diferencia considerable. El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid cifra la asistencia en unas 500.000 personas, mientras que la Delegación del Gobierno en Madrid sitúa la participación en alrededor de 70.000 asistentes.

500.000 personas según los convocantes y 70.000 según la Delegación del Gobierno: dos estimaciones muy diferentes para una movilización que ha vuelto a situar la vivienda en el centro de Madrid.

Cuatro columnas recorren Madrid hasta Cibeles

La movilización se ha organizado a través de cuatro columnas que han partido desde diferentes puntos de Madrid y han avanzado hacia el centro de la capital desde el norte, el sur, el este y el oeste.

Una de las marchas ha salido desde la glorieta de Emilio Castelar para avanzar por el paseo de la Castellana. Desde el sur, otra columna ha partido desde Atocha y ha recorrido el paseo del Prado.

Desde el este, los manifestantes han iniciado su recorrido en las inmediaciones del Hospital de La Princesa, mientras que la columna procedente del oeste ha partido de Plaza de España para atravesar Gran Vía y la calle Alcalá.

Las diferentes marchas han terminado confluyendo en Cibeles, donde se ha concentrado buena parte de la movilización.

“Hacia la huelga general”

La protesta se ha desarrollado bajo el lema “Hacia la huelga general”, dando un paso más respecto a las movilizaciones desarrolladas durante los últimos meses por los colectivos de vivienda.

Entre las principales reivindicaciones de la convocatoria se encuentran una reducción drástica de los alquileres, el aumento del parque público de vivienda, medidas frente a los desahucios y una mayor intervención sobre las viviendas propiedad de grandes fondos de inversión.

El Sindicato de Inquilinas ha planteado, entre sus demandas, una reducción del 50% de los alquileres y medidas de expropiación sobre viviendas en manos de fondos de inversión.

La convocatoria supone un nuevo paso en la estrategia del movimiento por la vivienda, que plantea avanzar desde las manifestaciones hacia una movilización de mayor alcance.

Una protesta tras el rechazo de los decretos de vivienda

La manifestación llega apenas unos días después de una intensa semana política y social alrededor del problema de la vivienda.

El Congreso de los Diputados rechazó los dos reales decretos aprobados previamente por el Gobierno que incluían diferentes medidas en materia de vivienda. Los textos no lograron superar la votación parlamentaria después de recibir el voto contrario de PP, Vox y Junts.

La decisión ha coincidido con varios días de protestas en Madrid, donde el movimiento por la vivienda ha mantenido diferentes acciones y movilizaciones para reclamar cambios estructurales en las políticas públicas.

La acampada de Sol mantiene la presión

La movilización de este sábado también se produce después de varios días de acampada en la Puerta del Sol, convertida durante la última semana en uno de los principales puntos de encuentro de las protestas por el derecho a la vivienda en Madrid.

La acampada comenzó después de una nueva movilización contra los desahucios y ha mantenido durante los últimos días actividades, concentraciones y acciones de apoyo a personas amenazadas con perder su vivienda.

La protesta en Sol ha servido además para mantener la presión sobre las administraciones y para conectar distintas luchas relacionadas con los alquileres, los desahucios, la vivienda pública y la especulación inmobiliaria.

Una jornada de movilizaciones en todo el Estado

Madrid no ha sido la única ciudad en salir a la calle este sábado. La jornada ha contado con decenas de movilizaciones en diferentes ciudades españolas, dentro de una convocatoria que pretende convertir el acceso a la vivienda en una cuestión central de la agenda social.

El encarecimiento de los alquileres, las dificultades para acceder a una primera vivienda y la pérdida de poder adquisitivo continúan alimentando un movimiento que durante los últimos años ha aumentado su capacidad de convocatoria.

Dos cifras para medir la movilización

La participación vuelve a ser uno de los elementos sobre los que existen versiones muy diferentes.

Mientras los convocantes sitúan en 500.000 las personas que habrían participado en las cuatro columnas y en la concentración final, la Delegación del Gobierno calcula una asistencia aproximada de 70.000 personas.

Ante esta diferencia, ambas cifras permiten mostrar las estimaciones disponibles sin presentar ninguna de ellas como un recuento definitivo.

Más allá de la batalla de cifras, la movilización de este 3 de octubre vuelve a colocar el problema de la vivienda en las calles de Madrid y mantiene abierta la presión sobre las instituciones mientras el movimiento prepara nuevas acciones.

De Atocha a Castellana, de Plaza de España al barrio de Salamanca: cuatro columnas han convergido este sábado sobre Cibeles con una misma reivindicación, convertir el acceso a una vivienda digna en una prioridad política y social.

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