El sindicato considera que la intervención policial no resuelve la crisis de vivienda y acusa a las instituciones de abandonar a las personas sin hogar. También responde a Feijóo por sus críticas a la huelga general tras el accidente ferroviario de Urda.
La madrugada de este martes, 3 de noviembre, la Policía Nacional y la Policía Municipal de Madrid han desalojado la acampada por el derecho a la vivienda que permanecía en la Puerta del Sol desde el pasado 26 de septiembre. La intervención ha provocado una respuesta de la Confederación General del Trabajo (CGT), que denuncia el recurso a medidas policiales frente a un problema estructural y reafirma su convocatoria de huelga general para el próximo 11 de noviembre.
Según las informaciones publicadas sobre el operativo, fueron desalojadas 334 personas y se produjeron dos detenciones. Mientras las autoridades sostienen que la actuación se desarrolló de manera gradual, participantes en la protesta han denunciado actuaciones policiales violentas.
«Una solución represiva a un problema estructural»
En un comunicado difundido este 3 de noviembre, CGT sostiene que el desalojo representa una nueva respuesta policial a una crisis que, a su juicio, las administraciones no están afrontando desde sus causas.
«Se trata una vez más de dar una solución represiva a un problema de carácter estructural, del que por el momento ningún partido político se quiere hacer cargo».
La organización recuerda que la acampada nació tras las movilizaciones del 26 de septiembre, en un contexto marcado por el desahucio de Maricarmen Abascal y las protestas contra las dificultades de acceso a la vivienda.
Para el sindicato, lo sucedido en Sol no supone el final de las reivindicaciones que llevaron a centenares de personas a instalarse en el centro de Madrid. Al contrario, considera que las protestas han servido para visibilizar el malestar social provocado por los precios de la vivienda, la precariedad y el incremento del coste de la vida.
CGT señala que durante estas semanas se han construido redes de solidaridad y organización que ahora encuentran un nuevo horizonte en la huelga general del 11 de noviembre.
Las personas sin hogar, en el centro de la denuncia
Uno de los aspectos que más destaca el comunicado es la situación de las personas sin hogar que encontraron refugio en la acampada.
CGT acusa a los gobiernos de Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida de favorecer políticas que, según su análisis, benefician a propietarios rentistas y a la especulación inmobiliaria, mientras la red pública de protección social resulta insuficiente para atender a quienes no pueden acceder a una vivienda.
El sindicato sostiene que la Puerta del Sol se había convertido en un espacio de apoyo mutuo para personas que carecían de alternativas habitacionales, gracias a la participación de colectivos sociales y ciudadanos que aportaban alimentos, materiales y acompañamiento.
«La Acampada de Sol ha sido el único refugio que ha logrado la gente sin hogar, que se ha encontrado con el apoyo, calor, cuidado y solidaridad de miles de personas».
La organización denuncia que el desmantelamiento de la acampada no ofrece por sí mismo una solución a esas situaciones de exclusión residencial.
La intervención policial se produjo, además, después de que parte de las comisiones organizadoras del Movimiento 26S hubieran anunciado el cierre de una etapa de la protesta y el traslado de su actividad a los barrios.
CGT responde a Feijóo: la huelga no es contra la oposición
El comunicado también responde a las declaraciones del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien cuestionó la convocatoria del 11 de noviembre tras el accidente ferroviario de Urda, en Toledo.
Feijóo calificó de «error» mantener la huelga después de la tragedia y planteó que la movilización estaba dirigida contra la oposición y no contra el Gobierno.
CGT rechaza esa interpretación y sostiene que la protesta no responde a una estrategia electoral ni está dirigida contra una formación concreta.
«La huelga es contra toda la clase política, que no ha movido un dedo en los últimos años para garantizar el derecho a la vivienda, que ha mirado hacia otro lado cuando miles de familias han sido desahuciadas».
El sindicato sitúa sus reivindicaciones frente al conjunto de las políticas que, durante los últimos años, considera responsables del deterioro de las condiciones materiales de vida de la clase trabajadora.
Desde esa perspectiva, critica tanto a los gobiernos actuales como a los anteriores por la falta de respuestas suficientes frente a los desahucios, el encarecimiento del alquiler y la pérdida de poder adquisitivo.
El accidente de Urda y las responsabilidades políticas
CGT dedica una parte importante de su comunicado a las víctimas del accidente ferroviario de Urda, al que se refiere como una tragedia que afecta directamente a familias trabajadoras.
La organización exige responsabilidades y cuestiona el modelo de liberalización ferroviaria impulsado durante los gobiernos del PSOE y del PP.
El sindicato considera que las decisiones políticas adoptadas sobre la organización y gestión del sistema ferroviario deben formar parte del debate público. No obstante, la existencia de una relación causal entre la liberalización y el accidente no puede darse por acreditada sin las conclusiones de la investigación correspondiente.
CGT también menciona otras tragedias, como las de Angrois, Adamuz, el metro de Valencia, la DANA o el Prestige, para denunciar lo que considera una reiterada falta de responsabilidades políticas ante sucesos de especial gravedad.
En este contexto, la organización defiende que reclamar mejoras en los servicios públicos, condiciones laborales dignas y responsabilidades institucionales no es incompatible con el duelo y el respeto a las víctimas.
El 11 de noviembre, una nueva jornada de movilización
CGT mantiene su llamamiento a secundar la huelga general del próximo miércoles 11 de noviembre, que vincula a la defensa del derecho a la vivienda, los servicios públicos y las condiciones de vida de la clase trabajadora.
El sindicato considera que el desalojo de Sol refuerza los motivos para movilizarse y que las protestas por la vivienda deben continuar más allá de la presencia física de las tiendas de campaña en la plaza.
La organización insiste en que las reivindicaciones no se limitan a Madrid, sino que forman parte de un malestar social más amplio frente a las dificultades para acceder a una vivienda y sostener una vida digna.
«No estamos en campaña electoral, no va de eso. Es la clase trabajadora la que pone los muertos y la clase política y empresarial la que se llena los bolsillos».
El comunicado concluye con un llamamiento directo a participar en la jornada de movilización:
«El 11 de noviembre, con más razón que nunca, todas y todos a la huelga general».
La Puerta del Sol ha quedado despejada de tiendas de campaña, pero las demandas que dieron origen a la protesta siguen pendientes. El próximo 11 de noviembre será una nueva fecha de movilización para los colectivos que durante estas semanas han vinculado la lucha por la vivienda con la defensa de los derechos laborales y los servicios públicos.

