El inicio de 2026 vuelve a llegar con un dato que marca el pulso social del país: en 2025 fueron asesinadas 46 mujeres por violencia de género en España. A esa cifra se suman tres menores asesinados por violencia vicaria, una expresión extrema de la violencia machista que utiliza a hijas e hijos como herramienta de daño hacia las mujeres.
Datos clave del balance 2025
Cifras basadas en los registros oficiales del Ministerio de Igualdad y el cómputo acumulado desde 2003.
Un patrón que se repite: la ausencia de denuncia previa
Más allá del recuento anual, uno de los indicadores que vuelve a aparecer en el balance de 2025 es la falta de denuncia previa en la mayoría de los casos: en más del 78% no constaban denuncias. El dato apunta a un problema persistente en la detección temprana, en el acceso a recursos y en los factores —sociales, económicos y personales— que frenan a muchas mujeres a la hora de pedir ayuda.
Distribución territorial: Andalucía encabeza el número de víctimas
El impacto territorial de la violencia de género deja de nuevo un mapa desigual. En 2025, Andalucía registró 14 asesinatos (casi un 30% del total). Por detrás se situaron Cataluña (cinco), la Comunidad de Madrid y la Comunitat Valenciana (cuatro cada una), y Extremadura (tres).
En el mismo año se contabilizaron dos casos en Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Galicia y Murcia; y uno en Aragón, Baleares, Castilla y León, Navarra, País Vasco, y La Rioja.
Edad y nacionalidad: un fenómeno que atraviesa todas las etapas
Los registros de 2025 muestran que la franja más numerosa entre las víctimas fue la de 41 a 50 años (14 casos), seguida de 31 a 40 (11), y 51 a 60 (seis). También se contabilizaron asesinatos en edades más jóvenes y en edades avanzadas, lo que vuelve a subrayar que la violencia machista no se limita a un perfil único.
En cuanto a la nacionalidad, 27 de las mujeres asesinadas eran españolas (casi el 60%), una cifra similar a la de los presuntos agresores, según el balance del Ministerio de Igualdad.
Violencia vicaria: tres menores asesinados en 2025
La violencia vicaria se cobró tres víctimas en 2025. Los crímenes se cometieron entre abril y junio y fueron ejecutados por la pareja o expareja de la madre. Con estos casos, el número total de menores asesinados por violencia vicaria asciende a 65 desde 2013, cuando comenzaron los registros específicos.
Avances legislativos: 20 años de la ley integral y un año de reformas
El balance anual no se entiende solo en clave de cifras. 2025 también estuvo marcado por movimientos en el ámbito legislativo. El 10 de febrero se conmemoró el 20 aniversario de la Ley Integral contra la Violencia de Género, aprobada en 2004, que consolidó un marco de prevención, protección y respuesta institucional.
Entre los indicadores utilizados para medir el cambio social desde la implantación de esa norma, se cita el aumento de las denuncias con el paso de los años, en un contexto en el que los recursos especializados y la visibilización del problema han ganado peso en la agenda pública.
Renovación del Pacto de Estado: 462 medidas y nuevas categorías
En febrero de 2025, el Congreso aprobó la renovación del Pacto de Estado contra la Violencia de Género con el respaldo de todos los grupos salvo Vox. El texto incorpora 462 medidas y refuerza áreas que han ganado protagonismo en los últimos años, como la violencia económica y la violencia digital.
La respuesta frente a la violencia vicaria: tipificación penal específica
A finales de septiembre, el Consejo de Ministros aprobó la Ley Orgánica de medidas en materia de violencia vicaria, que introduce una tipificación específica en el Código Penal (artículo 173 bis), considerada por el Gobierno como un paso para dar respuesta a víctimas y familiares. La norma prevé penas de prisión de seis meses a tres años y un refuerzo de medidas civiles de protección.
Agenda 2026: debates abiertos y frentes pendientes
Con el cambio de año, el Ministerio de Igualdad mantiene en cartera asuntos que han concentrado debate público y diferencias dentro del propio feminismo. Entre ellos, la posible abolición de la prostitución, una discusión compleja que, por el momento, no figura ni en el Pacto de Estado ni en el acuerdo de Gobierno de coalición.
También continúa la tramitación y el desarrollo de una ley específica sobre violencia económica, orientada a garantizar condiciones materiales que faciliten la salida de situaciones de violencia: empleo digno y alternativas habitacionales, en un marco que el propio Ministerio ha descrito como transversal y dependiente de la coordinación con otros departamentos.
Discursos de odio: la dimensión social del conflicto
Otro frente señalado de cara a 2026 es el impacto de los discursos antifeministas y su normalización, especialmente en internet. Organizaciones como la Federación Mujeres Jóvenes han advertido de un retroceso en el clima social, vinculado a la radicalización misógina y a la tensión en el debate público.
Según esta organización, la igualdad corre el riesgo de quedarse en un plano retórico si no se traduce en políticas sostenidas y cambios reales en las relaciones de poder.
Fuentes y datos: Ministerio de Igualdad (estadísticas y registros oficiales de violencia de género y violencia vicaria); Pacto de Estado contra la Violencia de Género (renovación y medidas); referencias normativas y comunicados institucionales sobre la Ley Orgánica de medidas en materia de violencia vicaria y su tipificación en el Código Penal; declaraciones públicas de la Federación Mujeres Jóvenes.

