El V Encuentro Alberto Arregui concluyó en Lavapiés con un llamamiento al antimilitarismo, la defensa del socialismo y la construcción de una alternativa frente al actual incremento del gasto en Defensa.
La quinta edición del Encuentro Alberto Arregui cerró su jornada con un posicionamiento claro frente al aumento del presupuesto destinado a Defensa, que ya supera los 10.471 millones de euros. Durante el acto se subrayó que una reorientación de esos recursos hacia políticas públicas permitiría reforzar ámbitos sociales como la vivienda, la sanidad o la educación.
“Para la guerra nada, para la vida todo”.
Bajo ese lema se articuló una parte central del debate, que giró en torno al antimilitarismo y a la necesidad de priorizar el gasto social frente a la inversión en armamento. También se abordó la idea de la desobediencia como herramienta política frente a la expansión de la lógica militarista.
En el plano organizativo, se defendió la unidad de la izquierda, aunque sin diluir la pluralidad interna. Las intervenciones insistieron en la necesidad de articular espacios comunes que no “ahoguen” las distintas sensibilidades, apostando por una convergencia amplia.
Las alternativas planteadas durante la jornada fueron vinculadas a los llamados “filtros morados y verdes”, en referencia a la centralidad del feminismo y el ecologismo. En este contexto se expuso una de las fórmulas políticas repetidas en el encuentro: militarismo = machismo = patriarcado.
La periodista colombiana Andrea Aldana presente en la mesa trasladó a las personas asistentes su análisis sobre el auge del militarismo en distintos países, señalando que en su país el Ministerio de Defensa está dirigido por un perfil militar. Su intervención amplió el marco del debate hacia una perspectiva internacional.
Como conclusión, el encuentro sostuvo que existe alternativa a la actual deriva militarista y capitalista, y que esa alternativa pasa por una sociedad más justa, más igualitaria y más comprometida con el entorno social y ambiental. Cinco ediciones después, el espacio consolida su papel como foro de debate estratégico dentro de la izquierda.

