Más de 160 asociaciones mapearán los árboles que faltan en las ciudades españolas

El Ecomapeo Estatal – Aquí falta un árbol se celebrará los próximos 3 y 4 de octubre con la participación de colectivos de más de 120 municipios. La iniciativa registrará alcorques vacíos, árboles secos y espacios que dificultan su crecimiento para plantear después medidas de mejora ante los ayuntamientos.

Una convocatoria estatal: en apenas una semana se han inscrito alrededor de 600 personas pertenecientes a más de 160 asociaciones, distribuidas por más de 120 municipios y 22 capitales de provincia.

Las calles españolas volverán a convertirse en un espacio de investigación ciudadana. Los días 3 y 4 de octubre, asociaciones vecinales, organizaciones ecologistas, AFA, centros de mayores y otros colectivos recorrerán sus municipios para identificar las carencias y los problemas que afectan al arbolado urbano.

La actividad, denominada Ecomapeo Estatal – Aquí falta un árbol, está impulsada por organizaciones como Barrios por el Clima, Ecologistas en Acción y Juventud por el Clima. En esta edición también se han incorporado la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales, la Alianza por el Clima, Greenpeace y Oxfam Intermón.

Un mapa ciudadano para localizar las carencias

El objetivo es elaborar un diagnóstico colectivo sobre el estado del arbolado en los entornos urbanos. Las personas participantes compartirán la ubicación de su teléfono móvil en una página web creada para la actividad y señalarán los problemas que encuentren durante el recorrido.

El registro se centrará en tres categorías. La primera serán los alcorques vacíos, espacios preparados para albergar un árbol pero que carecen de él. La segunda incluirá los tocones y los árboles secos, tanto en calles como en parques. La tercera identificará los denominados alcorques asfixiantes: aquellos cubiertos por cemento drenante, demasiado pequeños para el tronco o cuyo diseño deja al árbol fuera o en el límite del espacio disponible.

Los datos obtenidos permitirán conocer con mayor precisión las deficiencias de cada zona. Según Ecologistas en Acción, una vez concluido el mapeo se prepararán propuestas dirigidas a los municipios participantes para reclamar mejoras en la planificación, conservación y reposición del arbolado urbano.

Los árboles como infraestructura de salud

La iniciativa parte de la consideración del arbolado como un elemento esencial de las ciudades, especialmente ante el aumento de las temperaturas y la repetición de episodios meteorológicos extremos. La sombra y la evapotranspiración de los árboles ayudan a reducir la temperatura del entorno, mientras que su presencia contribuye a mejorar la calidad del aire y a amortiguar el ruido.

Rodrigo Blanca, portavoz de Ecologistas en Acción y uno de los organizadores, señala además sus efectos sobre el bienestar de la población. La organización destaca que las zonas arboladas pueden contribuir a disminuir el estrés y la presión arterial, por lo que la cantidad, distribución y estado de los ejemplares influyen directamente en la habitabilidad de los barrios.

El mapeo no se limitará, por tanto, a contar árboles. También permitirá observar si el diseño de las calles facilita su desarrollo, si los ejemplares desaparecidos han sido repuestos y si existen espacios urbanos especialmente expuestos al calor por la falta de sombra y de suelo natural.

La experiencia de la Termometrada Estatal

El Ecomapeo Estatal da continuidad a la Termometrada Estatal 2025, una acción impulsada para medir el efecto isla de calor y comprobar cómo influye la configuración de las calles en la temperatura.

Durante aquella convocatoria, más de 500 personas tomaron mediciones en 150 zonas de 43 municipios, incluidas 24 capitales de provincia. Los grupos compararon los llamados “infiernos” —plazas duras, impermeabilizadas y sin árboles— con los “paraísos”, espacios con sombra, vegetación y superficies naturales de tierra o hierba.

El dato: la diferencia media de temperatura entre los espacios considerados “infiernos” y “paraísos” fue de 1,5 ºC.

En puntos concretos alcanzó los 5,3 ºC en Chiclana, 5 ºC en Alcobendas, 3,8 ºC en Alcalá de Henares y 3,5 ºC en Jaén.

Los resultados también mostraron que el 40 % de las noches tórridas registradas, aquellas en las que la temperatura supera los 25 ºC, correspondían a zonas clasificadas como “infiernos”. La experiencia sirvió para visibilizar de forma directa la diferencia entre una plaza sin vegetación y otra con árboles y suelo permeable.

La nueva convocatoria cambia el termómetro por el mapa, pero mantiene la misma metodología participativa: recoger información desde los barrios, agruparla y utilizarla para formular propuestas concretas.

El precedente de Córdoba: 2.400 alcorques vacíos

La actividad toma como referencia una experiencia desarrollada en Córdoba en 2021. En una sola mañana, el vecindario logró localizar cerca de 2.400 alcorques vacíos en la ciudad. La convocatoria estatal pretende replicar aquel trabajo en numerosos municipios y obtener una imagen más amplia de las necesidades existentes.

La respuesta inicial refleja la preocupación social por la adaptación de los entornos urbanos. En apenas una semana, unas 600 personas de más de 120 municipios se habían incorporado a la iniciativa. Entre las localidades inscritas figuran 22 capitales de provincia y más de 160 asociaciones.

Ecologistas en Acción enmarca la propuesta en un contexto de olas de calor, incendios y danas cada vez más frecuentes. La organización considera que el ecomapeo permitirá canalizar esa preocupación mediante una acción concreta y obtener datos con los que exigir a las administraciones locales actuaciones sobre plantación, reposición y cuidado del arbolado.

Cómo participar en el Ecomapeo Estatal

La convocatoria está abierta a asociaciones, colectivos y personas interesadas. La organización facilita materiales para preparar los recorridos y utilizar la herramienta de localización durante las jornadas del 3 y 4 de octubre.

Información e inscripción

Participar en “Aquí falta un árbol”

Una vez finalizada la recogida de datos, el reto será trasladar los resultados a cada ayuntamiento y convertir el mapa ciudadano en medidas verificables: cubrir alcorques vacíos, sustituir ejemplares secos, ampliar los espacios insuficientes y reforzar la presencia de árboles en las zonas más expuestas al calor.

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