Foto: Diario de Madrid / Ayuntamiento de Madrid — CC BY 4.0 . Imagen recortada para portada.
El sindicato reclama reforzar la prevención para quienes desarrollan su actividad al aire libre. La OMS y la OIT estiman que una de cada tres muertes por cáncer de piel no melanoma está relacionada con la exposición solar durante el trabajo.
Trabajar durante años bajo el sol sin una protección adecuada puede tener consecuencias que van mucho más allá de las quemaduras, la deshidratación o los golpes de calor. La exposición continuada a la radiación ultravioleta incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de piel, especialmente entre quienes realizan su jornada laboral al aire libre.
Ante esta situación, Comisiones Obreras ha reclamado que el cáncer de piel provocado por la exposición solar durante el trabajo sea reconocido oficialmente como enfermedad profesional. El sindicato también pide que empresas y administraciones refuercen las medidas preventivas destinadas a proteger a las personas trabajadoras.
La petición parte de un informe elaborado por la Secretaría de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO, presentado este 17 de agosto. El documento analiza los riesgos de trabajar bajo la radiación solar, las medidas que deberían aplicar las empresas y las dificultades existentes para que determinadas patologías sean reconocidas como consecuencia directa de la actividad laboral.
Una de cada tres muertes está relacionada con el trabajo al sol
CCOO fundamenta su reclamación en las estimaciones conjuntas publicadas por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo.
Según esta investigación, cerca de una de cada tres muertes por cáncer de piel no melanoma está causada por la exposición a la radiación ultravioleta solar durante el trabajo. En 2019, aproximadamente 1.600 millones de personas en edad laboral estuvieron expuestas mientras trabajaban al aire libre, lo que representaba el 28% de la población mundial en edad de trabajar.
Ese mismo año se produjeron alrededor de 18.960 muertes por cáncer de piel no melanoma atribuibles a esta exposición laboral en 183 países. El 65% de las víctimas fueron hombres.
Las estimaciones también muestran que las muertes asociadas a este riesgo aumentaron un 88% entre 2000 y 2019, pasando de 10.088 a 18.960 fallecimientos anuales.
La OMS y la OIT sitúan la exposición laboral a la radiación ultravioleta como el tercer factor de riesgo profesional con mayor carga de mortalidad por cáncer, por detrás del amianto y del polvo de sílice.
La revisión científica utilizada para realizar estas estimaciones concluyó que la exposición laboral a la radiación solar está asociada con un incremento aproximado del 60% en el riesgo de desarrollar cáncer de piel no melanoma.
18.960 muertes
fueron atribuidas en 2019 al cáncer de piel no melanoma derivado de la exposición laboral a la radiación solar.
Agricultura, construcción y limpieza viaria
Las personas más expuestas son aquellas que desarrollan buena parte de su jornada laboral en espacios abiertos. Entre ellas se encuentran quienes trabajan en la agricultura, la construcción, las carreteras, la pesca, la jardinería, los servicios forestales, la limpieza viaria o la recogida de residuos.
También pueden verse afectados socorristas, personal de mantenimiento, repartidores, agentes de movilidad y otros colectivos que permanecen varias horas al día bajo la radiación solar.
La exposición acumulada durante años o décadas es especialmente relevante. El cáncer de piel puede aparecer mucho tiempo después de que comenzara la exposición, lo que dificulta establecer la relación entre la enfermedad y las condiciones en las que una persona ha desarrollado su actividad profesional.
CCOO subraya que la radiación solar está clasificada por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer como cancerígena para los seres humanos. Sin embargo, el cuadro español de enfermedades profesionales no recoge de manera específica el cáncer de piel producido por trabajar habitualmente bajo el sol.
La normativa sí contempla enfermedades oftalmológicas derivadas de determinadas exposiciones a radiaciones ultravioletas y algunos cánceres de piel relacionados con agentes químicos o radiaciones ionizantes. La exposición solar habitual de las personas que trabajan al aire libre, sin embargo, continúa sin aparecer expresamente como causa profesional de cáncer de piel.
Reconocer el origen laboral de la enfermedad
El reconocimiento como enfermedad profesional permitiría identificar con mayor precisión los casos, mejorar su registro y facilitar que las personas afectadas reciban la protección correspondiente de la Seguridad Social.
También reforzaría las obligaciones preventivas de las empresas y permitiría disponer de información más completa sobre el alcance real de esta enfermedad entre la población trabajadora.
CCOO asegura que ya ha trasladado esta reclamación al grupo técnico de enfermedades profesionales del Instituto Nacional de la Seguridad Social. El sindicato considera necesario actualizar el listado para incorporar los riesgos laborales respaldados por las evidencias científicas actuales.
La prevención es responsabilidad empresarial
La protección frente al sol no puede depender únicamente de que cada trabajador utilice crema solar por iniciativa propia. La legislación preventiva obliga a las empresas a identificar los riesgos relacionados con cada puesto y adoptar las medidas necesarias para reducirlos.
CCOO reclama que las compañías evalúen la exposición a la radiación ultravioleta, organicen los horarios teniendo en cuenta los niveles de radiación y limiten los trabajos durante las horas de mayor intensidad solar.
Medidas preventivas reclamadas
- Habilitar zonas de sombra y espacios adecuados para realizar descansos.
- Modificar los horarios para evitar las horas centrales del día.
- Alternar las tareas expuestas con trabajos en zonas protegidas.
- Proporcionar ropa de manga larga, sombreros de ala ancha y otros equipos adecuados.
- Facilitar protección solar sin coste para las plantillas.
- Ofrecer formación sobre los riesgos de la radiación ultravioleta.
- Realizar una vigilancia sanitaria específica que permita detectar lesiones de manera precoz.
La OMS recomienda aplicar medidas de protección cuando el índice ultravioleta alcance un nivel igual o superior a tres. También señala que la prevención debe comenzar desde los primeros años de vida laboral, porque los efectos de la radiación solar se acumulan durante décadas.
Para CCOO, reconocer el cáncer de piel derivado de la exposición solar como enfermedad profesional supone visibilizar un riesgo que afecta diariamente a millones de trabajadores y trasladar la responsabilidad preventiva a las empresas y administraciones.
Trabajar al aire libre no debería implicar asumir como inevitable una enfermedad que puede prevenirse con organización, protección y vigilancia sanitaria.

