Foto: Ashraf Amra / UNRWA, vía Wikimedia Commons. Licencia CC BY-SA 3.0 IGO.
Al menos 300 niños y niñas han muerto en la Franja de Gaza durante los 300 días transcurridos desde el anuncio del alto el fuego del 10 de octubre de 2025. El balance de UNICEF equivale a una víctima infantil cada día, mientras los ataques, el hambre, el desplazamiento y la destrucción de los servicios básicos continúan marcando la vida de la población palestina.
El alto el fuego anunciado hace diez meses no ha significado el final de la violencia para la infancia de Gaza. Según los datos publicados por UNICEF, al menos 300 menores han muerto desde entonces y cientos más han resultado heridos, algunos de ellos con lesiones de carácter permanente.
“Un alto el fuego que deja una media de un niño muerto cada día está fallando a la infancia”, denunció Edouard Beigbeder, director regional de UNICEF para Oriente Medio y el norte de África.
El organismo de Naciones Unidas recuerda que el acuerdo contemplaba la suspensión de las operaciones militares y la entrada completa de ayuda humanitaria. Sin embargo, diez meses después, los menores continúan expuestos a ataques, municiones sin explotar, hambre, enfermedades y la destrucción de las infraestructuras sanitarias y educativas.
300 días de alto el fuego, 300 niños muertos
UNICEF calcula que, desde octubre de 2025, ha muerto una media de un menor palestino cada día en la Franja de Gaza.
Más de 1.250 personas muertas durante el alto el fuego
La infancia forma parte de un balance mucho más amplio. El último informe de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina, UNRWA, cifra en 1.258 las personas muertas y en 4.295 las heridas entre el anuncio del alto el fuego, el 10 de octubre de 2025, y el 9 de agosto de 2026.
Los ataques israelíes han continuado durante este periodo, aunque con una intensidad inferior a la registrada durante las fases más duras de la ofensiva. Las autoridades israelíes sostienen que sus operaciones están dirigidas contra integrantes de Hamás y responden a presuntas vulneraciones del acuerdo. Las organizaciones humanitarias, por su parte, advierten de que la población civil sigue pagando las consecuencias.
El balance acumulado desde octubre de 2023 supera las 72.900 personas palestinas muertas y las 173.000 heridas, de acuerdo con los datos recopilados por Naciones Unidas y difundidos por la Comisión Europea. Entre las víctimas mortales se encuentran más de 21.200 menores.
La población, confinada en una tercera parte de Gaza
UNICEF señala que las familias palestinas se encuentran hacinadas en aproximadamente una tercera parte del territorio de la Franja. Muchas sobreviven en tiendas de campaña, edificios parcialmente destruidos o refugios improvisados levantados entre escombros y acumulaciones de residuos.
Más de 1,9 millones de personas —alrededor del 90 % de la población gazatí— han sido desplazadas al menos una vez desde el inicio de la ofensiva. Numerosas familias han tenido que abandonar sus hogares en repetidas ocasiones, sin disponer de un lugar seguro al que dirigirse.
El desplazamiento también ha separado a miles de menores de sus familias. Las estimaciones humanitarias contabilizan al menos 17.000 niños y niñas no acompañados o separados de sus familiares. Otros 35.000 habrían perdido a uno o a ambos progenitores.
Una sanidad atacada y al límite
La destrucción del sistema sanitario reduce todavía más las posibilidades de supervivencia de los menores heridos, enfermos o afectados por la desnutrición.
La Organización Mundial de la Salud registró 45 ataques contra la atención sanitaria en Gaza entre el 1 de enero y el 6 de agosto de 2026. Estos incidentes causaron diez muertes y dejaron 44 personas heridas.
Solo 33 de los 55 hospitales y hospitales de campaña se encuentran parcialmente operativos, lo que representa el 60 % de las instalaciones. En la atención primaria, funcionan 129 de los 229 centros existentes, apenas un 56 %.
Las instalaciones que permanecen abiertas trabajan con escasez de medicamentos, material quirúrgico, combustible y personal. La OMS calcula que más de 18.500 pacientes necesitan recibir en el exterior tratamientos que no están disponibles actualmente dentro de Gaza.
Hambre, agua contaminada y enfermedades
El alto el fuego tampoco ha conseguido garantizar el acceso suficiente y continuado a alimentos, agua potable y productos sanitarios. UNICEF advierte de que los niños siguen sufriendo desnutrición aguda, enfermedades, falta de agua segura y unas redes de saneamiento gravemente dañadas.
La Comisión Europea estima que 1,6 millones de personas padecen inseguridad alimentaria aguda. Alrededor de 101.000 menores permanecen en riesgo de desnutrición, mientras buena parte de la ayuda disponible únicamente permite cubrir las necesidades más básicas de supervivencia.
Aunque algunos alimentos han regresado a los mercados, muchas familias carecen de ingresos para comprarlos. La destrucción de la agricultura, la ganadería y la pesca ha eliminado además una parte fundamental de las fuentes de alimento y empleo de la población.
La falta de agua potable y el deterioro del saneamiento han provocado un aumento de las diarreas y del riesgo de enfermedades infecciosas, con especial incidencia entre los menores y las personas debilitadas por el hambre.
Una generación sin escuela
La destrucción también se extiende al sistema educativo. El 97 % de los edificios escolares de Gaza ha sufrido algún tipo de daño y la mayoría necesita una reconstrucción completa o trabajos de rehabilitación de gran alcance.
Más de 637.000 niños y niñas en edad escolar permanecen sin acceso a una educación formal desde octubre de 2023. La ausencia prolongada de las aulas incrementa los riesgos de trabajo infantil, matrimonio precoz, explotación y violencia.
UNRWA mantiene espacios temporales de aprendizaje y actividades educativas de verano. Entre el 3 y el 9 de agosto, sus programas atendieron a 41.849 menores, entre ellos 878 niños y niñas con discapacidad. Estas iniciativas, sin embargo, están lejos de sustituir una red educativa destruida tras casi tres años de ataques.
El 82 % de las construcciones presenta daños
Una evaluación del Centro de Satélites de Naciones Unidas estima que aproximadamente el 82 % de las estructuras de la Franja presenta algún tipo de daño. Más de 200.000 construcciones están afectadas y alrededor de dos tercios habrían quedado completamente destruidas.
Los daños estructurales han aumentado un 9 % desde el anuncio del alto el fuego, lo que evidencia que la destrucción no se ha detenido completamente durante estos diez meses.
UNICEF reclama a todas las partes el cumplimiento del derecho internacional humanitario, la protección efectiva de la infancia y la entrada rápida y sin obstáculos de ayuda. El organismo también exige que los menores puedan acceder a alimentos, agua potable, atención sanitaria y educación.
Tras 300 días de alto el fuego, los indicadores humanitarios muestran que la tregua todavía no ha garantizado la seguridad prometida a la población palestina. Para UNICEF, la prueba es concreta: que cesen las muertes, que la ayuda llegue en cantidad suficiente, que los hospitales vuelvan a funcionar y que la infancia pueda regresar a las aulas sin miedo.

