La formación reclama una auditoría independiente de toda la sanidad pública madrileña y pide esclarecer si se modificaron prioridades quirúrgicas sin valoración médica para mejorar las estadísticas.
Izquierda Unida Madrid ha exigido este martes, 15 de septiembre, una investigación independiente sobre la presunta alteración de las listas de espera del Hospital Ramón y Cajal. La petición llega tras una información de EL PAÍS sobre el cambio de prioridad de 57 pacientes pendientes de una intervención quirúrgica, que se habría realizado sin consultar a los médicos responsables para mejorar los indicadores de espera.
Según recoge la nota de prensa de IU Madrid, los cambios se produjeron entre el 28 de febrero y el 14 de marzo. Pacientes clasificados como preferentes, que debían ser intervenidos antes de 90 días, habrían pasado a prioridad normal, con esperas que podrían alcanzar los nueve meses. La formación señala que esas modificaciones se habrían efectuado sin una nueva valoración clínica.
La investigación periodística sitúa los hechos en 2025 y señala a dos responsables del centro. También recoge que la dirección del hospital niega irregularidades. La denuncia plantea una cuestión que IU reclama esclarecer: si las necesidades médicas de los pacientes quedaron subordinadas al cumplimiento de objetivos de gestión.
Carolina Cordero cuestiona las prioridades de la gestión sanitaria
La coordinadora de Izquierda Unida Madrid, Carolina Cordero, califica de «gravísima» la información sobre las presuntas alteraciones de las listas de espera. En la nota de prensa difundida por la organización, sostiene:
«La información es gravísima y evidencia un problema mucho más profundo y es que la comunidad de Madrid impulsa un sistema sanitario que es perverso que hace que los directivos pongan por delante de la vida de las personas el maquillaje de datos con un objetivo político».
Carolina Cordero, coordinadora de IU Madrid.
Para IU, si se confirma que se rebajó la prioridad de pacientes para cumplir objetivos de productividad y mejorar las estadísticas, se trataría de una práctica incompatible con una sanidad pública que debe atender a las personas según sus necesidades médicas.
Escucha las declaraciones de Carolina Cordero
Una auditoría para conocer el alcance de las prácticas denunciadas
IU Madrid pide a la Consejería de Sanidad que investigue lo ocurrido, identifique a los responsables y determine qué conocimiento tenía el Gobierno regional de estas actuaciones. También reclama comprobar si se han producido situaciones similares en otros hospitales públicos.
La formación propone una auditoría independiente de los sistemas de registro, priorización y cómputo de las listas de espera de todo el Servicio Madrileño de Salud —SERMAS—. El objetivo sería revisar los cambios de categoría y comprobar si respondieron a criterios clínicos o a decisiones dirigidas a mejorar artificialmente los indicadores.
IU exige que los resultados sean públicos y que se establezcan garantías para impedir que la prioridad de un paciente se modifique por razones administrativas, políticas o de productividad.
Protección para quienes denuncien y responsabilidades políticas
Entre sus demandas, la organización incluye la protección de los profesionales que alerten de irregularidades y la investigación de posibles represalias. Reclama asimismo esclarecer las responsabilidades tanto de los responsables del hospital como de la Consejería de Sanidad.
La petición de dimisión de la consejera que recoge el comunicado está sujeta a una condición: que se confirme que la alteración de prioridades respondía a un sistema de objetivos conocido o promovido por la Consejería, o que existió responsabilidad política en su mantenimiento.
La formación reclama que la investigación permita determinar quién ordenó los cambios, con qué justificación se realizaron y qué mecanismos de supervisión existían para evitar modificaciones sin respaldo clínico.
Más recursos para reducir las esperas
El comunicado sitúa la denuncia en un contexto de presión sobre la sanidad pública. Según los datos que cita IU Madrid, 114.627 personas estaban en lista de espera quirúrgica en la comunidad en julio de 2026.
La organización cuestiona el uso político de las cifras de espera por parte del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso y reclama un plan de refuerzo con más inversión, profesionales y medios. Su propuesta incluye aprovechar la totalidad de los recursos disponibles en turnos de mañana y tarde, y también durante los fines de semana cuando resulte necesario.
La reclamación de IU apunta a dos obligaciones de la gestión sanitaria: garantizar que el orden de atención responda a criterios médicos y ofrecer información fiable sobre las demoras. Esclarecer quién cambió las prioridades, con qué justificación y qué consecuencias tuvo para los pacientes resulta esencial para determinar el alcance de lo denunciado.
Fuentes: nota de prensa de IU Madrid del 15 de septiembre de 2026 e información de EL PAÍS sobre el Hospital Ramón y Cajal.

