Familias y educadoras denuncian falta de personal, salarios bajos, deterioro de los centros y dificultades para mantener abiertos numerosos centros de educación infantil de 0 a 3 años.
Las escuelas infantiles públicas de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid atraviesan una situación que familias y profesionales califican de límite después de seis meses de huelga indefinida y años de falta de recursos y deterioro de las condiciones laborales.
Numerosos centros no han podido abrir con normalidad durante los últimos días o funcionan únicamente con servicios mínimos que, según denuncian las familias, en determinados casos resultan imposibles de cubrir por la falta de personal.
Entre las escuelas afectadas se encuentran centros como Las Azaleas, Luisa Fernanda, El Alba, Gloria Fuertes, Sabina o El Cielo Azul.
Un problema que viene de años atrás
Las familias insisten en que la situación actual no comienza con la huelga. Señalan que detrás del conflicto existen años de falta de recursos, deterioro de las instalaciones y precariedad laboral en una etapa educativa especialmente sensible por atender a niños y niñas de entre 0 y 3 años.
Las profesionales han denunciado durante este tiempo diferentes problemas en los centros, entre ellos temperaturas superiores a los 30 grados en aulas de bebés, humedades, plantillas insuficientes y salarios bajos.
Estas condiciones llevaron a las trabajadoras a iniciar una huelga indefinida que se mantiene desde hace seis meses con el objetivo de conseguir mejoras laborales y garantizar una atención adecuada a los menores.
Familias afectadas por los cierres y la falta de personal
La prolongación del conflicto está afectando directamente a toda la comunidad educativa. Las educadoras afrontan el desgaste económico y personal que supone mantener durante meses una huelga, mientras que los niños y niñas ven alteradas sus rutinas y la relación cotidiana con sus profesionales de referencia.
Las familias también denuncian importantes problemas de conciliación derivados del cierre de escuelas y de aulas que no pueden abrir debido a la falta de personal suficiente.
Desde las familias señalan además que la ausencia de una solución institucional durante estos meses está agravando las consecuencias de un conflicto que afecta tanto a las trabajadoras como a los menores y sus entornos familiares.
“Estamos con nuestras educadoras”
Ante esta situación, las familias han querido trasladar públicamente su apoyo a las trabajadoras con un mensaje directo: “Estamos con nuestras educadoras”.
Familias y profesionales coinciden en reclamar una Escuela Infantil pública de 0 a 3 años con recursos suficientes, plantillas adecuadas y condiciones laborales dignas.
Después de seis meses de huelga y de años de denuncias sobre el deterioro de los centros, reclaman la apertura de una mesa de negociación que permita abordar las reivindicaciones de las trabajadoras y buscar una salida al conflicto.
La situación de las escuelas infantiles vuelve así a poner sobre la mesa las condiciones en las que se presta un servicio público fundamental para miles de familias madrileñas y la necesidad de garantizar que la educación de 0 a 3 años cuente con los recursos humanos y materiales suficientes.

