La educación pública madrileña lleva sus protestas a la A-3 tras seis meses de huelga en las escuelas infantiles

La huelga de la educación pública madrileña ha vuelto a trasladarse este lunes 19 de octubre a la calle. Unos 200 docentes han cortado la autovía A-3, a la altura de Moratalaz, para reclamar mejoras laborales, más recursos y la apertura de negociaciones con la Consejería de Educación. La movilización reúne reivindicaciones de distintas etapas educativas y coincide con los más de seis meses de huelga que acumulan las educadoras infantiles de 0 a 3 años.

La protesta ha comenzado alrededor de las 8:30 horas, en plena hora punta, y ha interrumpido la circulación en uno de los principales accesos a Madrid. Los participantes han colocado pupitres y sillas escolares sobre la calzada, junto a pancartas en defensa de la enseñanza pública. La acción ha provocado retenciones y la intervención de la Policía Nacional.

Según la información publicada por El País, los manifestantes han abandonado la calzada antes de las nueve de la mañana. Los agentes han identificado al menos a uno de los participantes. El corte se ha desarrollado sin que se hayan comunicado enfrentamientos graves.

La acción estaba anunciada en un comunicado de la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI), que había llamado a visibilizar el conflicto de las educadoras de la primera infancia junto al resto de etapas educativas. La convocatoria coincide con la cuarta jornada de huelga indefinida del profesorado de enseñanzas no universitarias, iniciada el pasado 14 de octubre.

Dos huelgas que confluyen en defensa de la educación pública

Las movilizaciones que recorren Madrid tienen distintos orígenes, aunque comparten parte de sus reivindicaciones. Mientras el profesorado de primaria, secundaria y formación profesional inició su huelga indefinida el 14 de octubre, las educadoras infantiles llevan movilizadas desde el 7 de abril.

La Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles mantiene desde entonces un conflicto que afecta a la etapa educativa de cero a tres años. Sus reclamaciones incluyen mejoras salariales, reducción del número de menores por educadora, refuerzo de las plantillas y condiciones que permitan garantizar una atención educativa adecuada.

La prolongación del conflicto ha llevado a las trabajadoras a organizar manifestaciones, concentraciones y acciones de protesta ante distintas administraciones. El pasado 14 de octubre participaron en el corte del paseo de la Castellana, coincidiendo con el comienzo de la huelga generalizada en otras etapas educativas.

En el comunicado remitido para la jornada de este lunes, la Plataforma denuncia la ausencia de una negociación que permita resolver sus demandas. El colectivo sostiene que las instituciones no están atendiendo suficientemente las necesidades de las profesionales ni las de los niños y niñas escolarizados.

La Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles reclama una educación pública que garantice la igualdad de oportunidades con independencia de la situación económica de las familias o del lugar donde residan.

El colectivo insiste en que la etapa de cero a tres años no puede quedar al margen de los acuerdos que eventualmente se alcancen con el resto del profesorado. Aunque ambas movilizaciones coinciden en sus objetivos generales, las condiciones laborales y las competencias administrativas de cada etapa no son idénticas.

Salarios, ratios y condiciones laborales: las reivindicaciones de las educadoras

La situación de las escuelas infantiles constituye uno de los principales focos del conflicto educativo madrileño. Las trabajadoras reclaman que se reconozca el carácter plenamente educativo del primer ciclo de infantil y que su financiación responda a las necesidades reales de los centros.

Entre sus demandas destaca la reducción de ratios, una medida relacionada directamente con el tiempo disponible para atender a cada menor. En estas edades, la labor educativa incluye el acompañamiento en el desarrollo emocional, la adquisición de autonomía, la alimentación, el descanso y la atención a las necesidades individuales.

También reclaman mejoras salariales. En anteriores movilizaciones, las educadoras denunciaron que algunas remuneraciones se sitúan próximas al salario mínimo interprofesional, pese a la formación y la responsabilidad exigidas para desempeñar su trabajo.

Otra de las reivindicaciones es la implantación de la llamada pareja educativa, que permitiría reforzar la presencia de profesionales en las aulas, además de garantizar sustituciones y financiación suficiente para los centros.

Estas exigencias aparecen recogidas en documentos oficiales. El Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid del 28 de mayo de 2026 recoge, entre los motivos de una convocatoria sindical de huelga, la implantación de la pareja educativa, las mejoras en las sustituciones y otras medidas laborales.

Posteriormente, un decreto municipal publicado el 11 de septiembre documentó otra convocatoria de huelga indefinida para el sector de cero a tres años. Entre sus objetivos figuraban la homogeneización de las condiciones laborales, la limitación de la externalización y el desarrollo de una red pública con financiación suficiente.

Los dos documentos se refieren a convocatorias sindicales concretas y no deben confundirse automáticamente con la huelga de la Plataforma, iniciada en abril. Sin embargo, permiten comprobar que las reclamaciones de las educadoras se extienden a distintos colectivos del sector.

La negociación con la Comunidad de Madrid, principal punto de conflicto

La falta de acuerdos con la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades es uno de los motivos que explican la duración de las movilizaciones.

La Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles llegó a mantener contactos con la Administración durante la primavera. En mayo, sus representantes exigieron que los compromisos trasladados verbalmente por la consejera Mercedes Zarzalejo quedaran recogidos por escrito antes de poner fin a la huelga.

El 28 de mayo, Europa Press informó de que las trabajadoras mantenían la convocatoria precisamente por la ausencia de garantías escritas sobre las medidas planteadas.

La Comunidad de Madrid defendió posteriormente que había escuchado las reivindicaciones de las educadoras. El 9 de junio, Zarzalejo cuestionó públicamente la continuidad de la huelga y reprochó al colectivo que exigiera formalizar los compromisos. La posición del Gobierno regional quedó recogida en otra información de Europa Press.

La existencia de aquellos contactos no equivale a un acuerdo definitivo. El comunicado difundido por la Plataforma este 19 de octubre sostiene que el conflicto continúa sin una negociación abierta que permita resolver sus reivindicaciones.

La huelga del profesorado amplía las protestas en Madrid

La movilización de las educadoras infantiles coincide ahora con una huelga de mayor alcance en la enseñanza pública madrileña.

Unos 65.000 docentes de enseñanzas no universitarias estaban llamados a secundar la huelga indefinida iniciada el 14 de octubre. Entre sus principales exigencias figuran la reducción de horas lectivas, la disminución de alumnos por aula, mejoras retributivas, el refuerzo de los equipos de apoyo y una mayor inversión en infraestructuras.

El profesorado reclama una jornada de 17 horas lectivas semanales en secundaria y 22 en infantil y primaria, además de un incremento salarial de 600 euros mensuales. Los sindicatos también denuncian la sobrecarga burocrática y las dificultades para atender adecuadamente al alumnado con necesidades específicas.

El conflicto enfrenta al Gobierno regional con distintas organizaciones sindicales y plataformas docentes. Las organizaciones convocantes defienden que las condiciones de trabajo repercuten directamente en la calidad de la enseñanza, mientras que la Comunidad de Madrid ha cuestionado el carácter de las movilizaciones y ha defendido su actuación en materia educativa.

Este lunes, el Ejecutivo autonómico ha asegurado que el seguimiento de la huelga ha descendido del 44,6% registrado el miércoles al 13,2%. Los sindicatos, por su parte, habían situado la participación en las primeras jornadas en porcentajes considerablemente superiores. Las diferencias responden a recuentos de distintas procedencias y no permiten establecer una cifra única de seguimiento sin conocer completamente sus metodologías.

La jornada ha tenido otro episodio destacado en el instituto público de Formación Profesional Antonio Palacios, en Puente de Vallecas, donde una concentración de alrededor de 300 manifestantes ha precedido a la cancelación de un acto en el que estaba prevista la participación de la consejera Zarzalejo.

La Comunidad de Madrid ha criticado estas acciones y ha acusado a algunos participantes de obstaculizar el funcionamiento normal de los centros educativos. Los convocantes, por el contrario, reclaman que la Consejería se siente a negociar las condiciones laborales y los recursos de la enseñanza pública.

Las deficiencias en escuelas infantiles municipales también llegan a la protesta

La movilización de este lunes no se ha limitado al corte de la A-3. La Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles también ha situado el estado de varios centros municipales entre sus motivos de protesta.

Según informó la Cadena SER, el colectivo convocó una concentración en la plaza de la Villa coincidiendo con una comisión municipal de Educación. Las trabajadoras denuncian problemas de mantenimiento en diferentes escuelas, entre ellos filtraciones de agua y deficiencias sanitarias.

Uno de los casos mencionados es el de la Escuela Infantil Veo Veo, en Ciudad Lineal, cuyo cierre se ha relacionado con la presencia denunciada de ratas en las instalaciones. Las educadoras reclaman soluciones que garanticen la seguridad de los menores y condiciones adecuadas para desarrollar la actividad educativa.

Este conflicto incorpora además una cuestión competencial. La Comunidad de Madrid tiene responsabilidades en la ordenación y gestión del sistema educativo regional, mientras que el Ayuntamiento responde de sus propias instalaciones y de los servicios municipales que le corresponden. Las denuncias sobre mantenimiento deben examinarse, por tanto, atendiendo a la titularidad y al modelo de gestión de cada centro.

Seis meses de huelga sin un acuerdo que cierre el conflicto

La incorporación de las educadoras infantiles a las movilizaciones del resto de etapas educativas ha reforzado la visibilidad de unas reivindicaciones que se mantienen desde abril.

La Plataforma defiende que cualquier negociación sobre la educación pública debe contemplar también la primera infancia, una etapa en la que las condiciones de las profesionales y los recursos disponibles determinan buena parte de la atención que reciben los menores.

La jornada del 19 de octubre deja un corte de tráfico en la A-3, nuevas concentraciones y posiciones enfrentadas sobre el alcance de la huelga. Más allá de las acciones de protesta, el principal asunto pendiente sigue siendo la posibilidad de alcanzar compromisos concretos y verificables sobre las plantillas, la financiación, las ratios y las condiciones laborales.

Las educadoras infantiles continúan sin un acuerdo que permita cerrar una huelga iniciada hace más de seis meses, mientras la movilización del conjunto de la enseñanza pública madrileña entra en su segunda semana.

Deja una respuesta