Izquierda Unida Rivas ha llamado a las organizaciones vecinales, sindicales y sociales del municipio a participar en la preparación de la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre. La formación ha anunciado su respaldo a la movilización y anima a acudir a una asamblea abierta que se celebrará este martes 20 de octubre, a las 19:00 horas, en la Casa de Asociaciones de Covibar.
La iniciativa local coincide con un paso decisivo en la convocatoria estatal. Este lunes 19 de octubre, sindicatos como CCOO, UGT, CGT y CNT han registrado oficialmente la huelga, una protesta que pretende situar el acceso a la vivienda en el centro de las reivindicaciones laborales y sociales.
La jornada del 11 de noviembre se articula alrededor de tres cuestiones estrechamente relacionadas: salarios, vivienda y precios. Sus promotores denuncian que el encarecimiento del alquiler y de los gastos básicos está reduciendo la capacidad económica de las familias, incluso cuando alguno de sus integrantes dispone de empleo.
Rivas prepara una asamblea abierta para organizar la huelga
La convocatoria de este martes pretende reunir a sindicatos, asociaciones vecinales, colectivos estudiantiles, organizaciones sociales, asambleas de trabajadores e inquilinos y vecinos interesados en participar en la movilización.
Según informa IU Rivas, la asamblea se celebrará a las 19:00 horas en la Casa de Asociaciones de Covibar. El objetivo es coordinar propuestas y establecer las iniciativas que se desarrollarán en el municipio de cara al 11 de noviembre.
La organización explica que el encuentro fue impulsado inicialmente por CCOO y UGT y que posteriormente se han sumado colectivos vecinales y sociales de Rivas. La reunión busca construir un espacio de coordinación que no quede limitado a las estructuras de los sindicatos.
«La huelga del 11 de noviembre es una oportunidad para convertir el malestar social en organización y reivindicación colectiva. Necesitamos que el tejido vecinal y social de Rivas participe, aporte sus propuestas y contribuya a construir una movilización amplia», señala IU Rivas.
La formación considera que la participación del movimiento asociativo puede contribuir a extender la movilización más allá de los centros de trabajo. La convocatoria pretende implicar también a personas afectadas por los precios de la vivienda, estudiantes y familias con dificultades para afrontar sus gastos habituales.
Por el momento, la nota de prensa no concreta qué acciones específicas se desarrollarán en Rivas durante el 11 de noviembre. Su definición es precisamente uno de los asuntos que se abordarán en la asamblea.
El precio del alquiler en Rivas supera los 13 euros por metro cuadrado
Las dificultades de acceso a la vivienda que denuncia IU tienen una expresión concreta en el mercado inmobiliario del municipio. Según el informe de precios de idealista correspondiente a septiembre de 2026, el alquiler anunciado en Rivas-Vaciamadrid alcanzó una media de 13,2 euros por metro cuadrado al mes.
La cifra supone un incremento interanual del 3,7%, aunque también refleja una reducción del 8,5% respecto a junio de 2026, cuando se registró un máximo de 14,5 euros por metro cuadrado.
Tomando como referencia el precio medio anunciado en septiembre, una vivienda de 80 metros cuadrados tendría un alquiler aproximado de 1.056 euros mensuales. Para una vivienda de 90 metros cuadrados, la cantidad ascendería a 1.188 euros. Son cálculos orientativos basados en el precio por superficie, no rentas medias de contratos formalizados.
La compra tampoco escapa a la presión de los precios. El mismo portal situaba el precio medio anunciado de venta en Rivas en 3.310 euros por metro cuadrado en septiembre de 2026, un 2,7% más que un año antes.
Estos indicadores reflejan los precios de las viviendas anunciadas en el portal inmobiliario, no necesariamente las cantidades finalmente pactadas entre propietarios e inquilinos o compradores.
Su evolución ayuda, sin embargo, a entender por qué la vivienda ocupa un lugar destacado en las reivindicaciones sociales del municipio: conseguir un empleo no garantiza por sí solo disponer de ingresos suficientes para pagar un alquiler o afrontar la compra de una vivienda.
La crisis de vivienda, uno de los motivos de la huelga general
La movilización del 11 de noviembre tiene su origen en las reivindicaciones de los movimientos por el derecho a la vivienda y ha incorporado el respaldo de distintas organizaciones sindicales. El Sindicato de Inquilinas figura entre los impulsores de la convocatoria, que también se vincula con las protestas desencadenadas tras el caso de Maricarmen, la mujer de 87 años cuyo desahucio provocó una amplia respuesta social en Madrid.
El respaldo de CCOO y UGT, junto con sindicatos como CGT, CNT y otras organizaciones, ha permitido trasladar la protesta al ámbito laboral mediante la convocatoria de una huelga general.
El apoyo sindical, no obstante, no es unánime. Organizaciones de carácter sectorial o profesional, entre ellas CSIF, han rechazado secundarla. Algunas han cuestionado su oportunidad política y el alcance de una protesta que combina reivindicaciones laborales con demandas sobre el mercado inmobiliario.
La convocatoria plantea una relación directa entre ambas cuestiones: los salarios determinan la capacidad de afrontar el coste de una vivienda, mientras que el alquiler o las cuotas hipotecarias reducen la parte de los ingresos disponible para alimentación, suministros, transporte y otros gastos.
Desde IU Rivas defienden que la respuesta debe incluir mejoras salariales, reducción de la jornada laboral, medidas contra la precariedad y un refuerzo de los servicios públicos, junto con políticas que faciliten el acceso a una vivienda asequible.
«Que aun teniendo un empleo haya personas que no puedan llegar a fin de mes o acceder a una vivienda digna demuestra la gravedad de la precariedad y la necesidad de defender los derechos de la clase trabajadora», sostiene la organización local.
Los datos del INE confirman las dificultades de emancipación
Las dificultades de acceso a una vivienda no se limitan a las grandes ciudades ni afectan exclusivamente a las personas desempleadas. Los datos oficiales muestran que una parte importante de la población joven encuentra obstáculos económicos para independizarse.
Según el módulo sobre dificultades de acceso a la vivienda de la Encuesta de Condiciones de Vida de 2025, publicado por el Instituto Nacional de Estadística en abril de 2026, el 44,3% de las personas de entre 26 y 34 años seguía viviendo con alguno de sus progenitores.
Entre quienes continuaban en el domicilio familiar, un 47,3% señalaba como motivo principal que no podía permitirse comprar o alquilar una vivienda. Otro 13% afirmaba estar ahorrando para acceder a una.
La encuesta también recoge que el 7,6% de la población española de 16 o más años había buscado vivienda durante 2025 sin llegar a cambiar de residencia. Entre estas personas, el 67,2% identificaba el precio excesivo como el principal obstáculo.
En la Comunidad de Madrid, el porcentaje de población que buscó una vivienda sin conseguir mudarse alcanzó el 10,2%, por encima de la media nacional.
Se trata de datos de ámbito estatal y autonómico, no de una medición específica de Rivas. Permiten, no obstante, contextualizar las dificultades económicas a las que alude IU en su convocatoria.
Trabajar y no poder acceder a una vivienda
La relación entre empleo y acceso a la vivienda constituye uno de los argumentos principales de los convocantes. Disponer de ingresos regulares no asegura necesariamente que una persona pueda asumir las condiciones económicas exigidas para alquilar, especialmente cuando debe afrontar otros gastos familiares.
La Encuesta de Condiciones de Vida del INE refleja además que, durante 2025, el 8,5% de la población española llegaba a final de mes con mucha dificultad. Aunque este porcentaje se redujo respecto al año anterior, confirma la persistencia de problemas económicos en una parte de los hogares.
En la Comunidad de Madrid, un informe de CCOO difundido en octubre de 2026 señala que más del 40% de la población que vive en alquiler se encuentra en situación de pobreza. El estudio sitúa el coste residencial entre los factores que agravan la vulnerabilidad económica.
La vivienda se convierte así en una reivindicación sindical además de social. El problema no afecta únicamente al acceso inicial a un inmueble, sino también a la capacidad de mantenerlo sin comprometer otros gastos imprescindibles.
La convocatoria del 11 de noviembre pretende reunir ambas reclamaciones: mejorar las condiciones laborales y reducir las dificultades económicas para acceder y permanecer en una vivienda.
La participación vecinal, clave en la preparación del 11 de noviembre
La asamblea convocada en Rivas servirá para conocer qué capacidad de organización existe en el municipio y qué acciones pueden coordinarse con el resto de movilizaciones previstas para la jornada.
IU Rivas insiste en que la convocatoria debe construirse con la participación de las organizaciones sociales y de la ciudadanía, sin limitar la preparación a una suma de adhesiones formales.
El comunicado reclama avanzar hacia salarios más dignos, combatir la precariedad laboral y reforzar los servicios públicos, al tiempo que exige medidas que garanticen el acceso a la vivienda.
En el ámbito local, uno de los principales retos será trasladar esas reivindicaciones generales a las preocupaciones concretas de los vecinos, especialmente las dificultades de emancipación y el coste del alquiler.
La primera cita está fijada para este martes 20 de octubre, a las 19:00 horas, en la Casa de Asociaciones de Covibar. Allí comenzará a definirse la participación de Rivas en una huelga general que aspira a conectar las demandas de los trabajadores con las de quienes reclaman una vivienda asequible.
Las acciones locales, los colectivos finalmente implicados y el alcance de la movilización se concretarán a partir de ese proceso organizativo.

