Más de medio centenar de organizaciones y profesionales del ámbito animalista, veterinario y jurídico reclaman al Gobierno español que impulse una reforma de la normativa europea sobre el transporte de animales vivos. La petición, respaldada por 1.835 firmas ciudadanas, llega mientras Bruselas negocia nuevas restricciones a los viajes prolongados, las temperaturas extremas y las condiciones de traslado.
La iniciativa, promovida por la fundación AnimaNaturalis y dirigida al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, solicita que España defienda una posición más exigente en las negociaciones comunitarias. Su objetivo es que la futura legislación reduzca los tiempos de desplazamiento, establezca condiciones adecuadas en los vehículos y refuerce los controles sobre el transporte de animales destinados al sacrificio, la cría o el engorde.
Según los datos publicados por AnimaNaturalis el 19 de octubre, la campaña ha conseguido 1.835 adhesiones ciudadanas en diez días. La organización ha confirmado que la recogida de firmas ya está cerrada, aunque mantiene su petición al Gobierno.
La reclamación llega durante la tramitación de una propuesta legislativa presentada por la Comisión Europea en diciembre de 2023. El texto pretende sustituir el Reglamento (CE) 1/2005, que regula actualmente la protección de los animales durante el transporte y cuyas disposiciones llevan aplicándose más de dos décadas.
Una legislación de hace veinte años frente a nuevas evidencias científicas
El transporte de animales vivos constituye una actividad habitual dentro del sector ganadero europeo. Bovinos, porcinos, ovinos, aves y otras especies son trasladados entre explotaciones, centros de engorde, mercados y mataderos, tanto dentro de los Estados miembros como hacia países extracomunitarios.
Estos desplazamientos pueden implicar viajes prolongados, operaciones de carga y descarga, cambios de temperatura y situaciones de estrés. La duración del trayecto, el espacio disponible y las condiciones de ventilación influyen directamente en el bienestar de los animales.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó en septiembre de 2022 cinco dictámenes científicos sobre las condiciones del transporte. Sus conclusiones señalaron la necesidad de aumentar el espacio disponible, reducir la exposición a temperaturas perjudiciales y mantener la duración de los desplazamientos en el mínimo posible.
Los informes también examinaron problemas relacionados con el hambre, la sed, la fatiga, el miedo y las lesiones. La autoridad científica europea señaló que la exposición a estos riesgos depende de factores como la especie, la edad del animal y el tiempo que permanece dentro del vehículo.
En el caso del ganado bovino, la EFSA identificó que el estrés térmico severo puede comenzar alrededor de los 25 grados centígrados dentro del vehículo. Para los cerdos destinados al engorde, también situó ese umbral aproximadamente en los 25 grados, aunque las temperaturas críticas varían según la categoría y la especie.
Estas recomendaciones constituyen una de las principales bases científicas de la reforma legislativa europea y respaldan parte de las demandas trasladadas ahora al Ministerio de Agricultura.
Bruselas plantea limitar a nueve horas los viajes al matadero
La propuesta presentada por la Comisión Europea el 7 de diciembre de 2023 contempla cambios concretos respecto a la normativa vigente. Uno de los más relevantes afecta a los tiempos máximos de transporte.
Para los animales trasladados por carretera a mataderos, la Comisión propone un límite general de nueve horas, con determinadas excepciones sujetas a autorización. En los desplazamientos de animales destinados a otras actividades, como la cría o el engorde, el proyecto contempla periodos de viaje de hasta 21 horas, un descanso de 24 horas con descarga y otro trayecto de hasta 21 horas.
El texto también propone aumentar la superficie disponible por animal, establecer restricciones relacionadas con las temperaturas, mejorar las condiciones para ejemplares especialmente vulnerables y utilizar herramientas digitales para controlar los desplazamientos.
En relación con el calor, la evaluación de impacto de Bruselas contempla restricciones adicionales cuando las previsiones meteorológicas se sitúen entre los 25 y los 30 grados, así como la realización de transportes únicamente durante la noche cuando se superen los 30 grados, en los supuestos previstos por la propuesta.
Sin embargo, estas medidas todavía no constituyen una nueva obligación legal. Forman parte de un proyecto sometido a negociación entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea.
La documentación del Consejo acredita que el expediente seguía examinándose en octubre de 2026. El grupo de trabajo competente celebró una reunión el día 1 de ese mes, después de que se distribuyeran versiones revisadas de artículos y anexos de la propuesta.
Por tanto, los límites finalmente aprobados podrían diferir de los planteados inicialmente por la Comisión.
Siete exigencias dirigidas al Gobierno español
La carta impulsada por AnimaNaturalis solicita al Ejecutivo español que defienda siete prioridades durante la negociación europea.
La primera es establecer límites efectivos a la duración de los desplazamientos, reduciendo significativamente los viajes prolongados. La segunda exige garantizar un espacio suficiente por animal y unas condiciones apropiadas de ventilación, temperatura, alimentación, agua y descanso.
Las entidades también reclaman restricciones al transporte cuando las condiciones meteorológicas extremas puedan comprometer el bienestar animal, así como garantías específicas para los ejemplares especialmente vulnerables y para aquellos que no se encuentren en condiciones de viajar.
Otra de las demandas afecta al seguimiento de los transportes. Las organizaciones solicitan mejorar los controles y la trazabilidad de los animales durante todo el recorrido, incluidas las exportaciones hacia países que no pertenecen a la Unión Europea.
Los dos últimos puntos se centran en las consecuencias económicas y las alternativas al modelo actual. Por una parte, la carta pide facilitar la adaptación de las empresas y explotaciones mediante instrumentos financieros, asesoramiento técnico y plazos proporcionados. Por otra, reclama favorecer el comercio de carne, canales y material genético como alternativa a determinados desplazamientos de animales vivos a larga distancia.
La responsable de asuntos políticos de AnimaNaturalis, Cristina Ibáñez, insiste en la necesidad de establecer obligaciones precisas:
“Una norma solo protege cuando es clara y puede exigirse. Por eso pedimos límites efectivos y garantías concretas, no declaraciones de intenciones que cada operador pueda interpretar a su manera”.
La declaración fue recogida en la información publicada por la organización el 19 de octubre.
El Tribunal de Cuentas Europeo también detectó debilidades en el sistema
Las críticas a la regulación actual no proceden exclusivamente de las entidades animalistas. En abril de 2023, el Tribunal de Cuentas Europeo publicó un análisis sobre los desafíos y las oportunidades del transporte de animales vivos en la Unión Europea.
El organismo examinó los factores económicos que influyen en los desplazamientos, las dificultades de aplicación de las normas y las posibilidades de reducir el transporte mediante cambios en las cadenas de producción y comercialización.
El informe identificó debilidades señaladas previamente por la Comisión Europea y diferentes investigaciones académicas. También planteó la necesidad de explorar alternativas al traslado de animales vivos, mejorar la información disponible para los consumidores y avanzar hacia cadenas alimentarias más sostenibles.
La cuestión económica ocupa un lugar relevante. Transportar animales entre territorios puede responder a la distribución de explotaciones, centros de engorde y mataderos, así como a los costes de producción y comercialización.
Modificar estos desplazamientos puede exigir nuevas inversiones y cambios organizativos, especialmente en las empresas que dependen de movimientos de ganado entre países.
La evaluación de impacto de la Comisión Europea reconoce estos efectos y contempla periodos transitorios para determinadas medidas. Al mismo tiempo, sostiene que mejorar el bienestar durante el transporte puede reducir problemas sanitarios, pérdidas económicas y la llegada de animales enfermos o lesionados a su destino.
Las entidades firmantes de la carta aceptan que el sector necesitará mecanismos de adaptación, pero consideran que estas dificultades no deben utilizarse para rebajar los requisitos de protección.
El 81 % de los españoles apoya limitar los tiempos de transporte
La preocupación social por el bienestar animal también aparece reflejada en el Eurobarómetro especial 533, elaborado por la Comisión Europea en 2023.
Según los datos recogidos por AnimaNaturalis de esta encuesta, el 91 % de las personas consultadas en España considera importante proteger el bienestar de los animales de granja y el 81 % es partidario de limitar el tiempo de transporte de animales vivos.
En el conjunto de la Unión Europea, el 83 % de las personas encuestadas se mostró favorable a limitar la duración de los desplazamientos, según los resultados oficiales publicados por la Comisión.
La encuesta refleja un respaldo social mayoritario a la reducción de los tiempos de transporte, aunque no permite deducir que todas las personas consultadas apoyen exactamente las mismas restricciones o las propuestas concretas de las organizaciones.
A este respaldo general se suman las 1.835 firmas recogidas por AnimaNaturalis. Aunque se trata de una campaña promovida por una organización y no de una muestra estadísticamente representativa, sus resultados constituyen una expresión adicional de movilización ciudadana.
Las exportaciones fuera de la UE, otro punto de la negociación
Uno de los aspectos especialmente sensibles de la futura legislación es la protección de los animales cuando su destino se encuentra fuera de la Unión Europea.
En estos casos, el control sobre las condiciones del viaje resulta más complejo por la duración de los desplazamientos, las operaciones portuarias y las diferencias entre los sistemas de supervisión.
La propuesta comunitaria pretende reforzar la trazabilidad y establecer obligaciones adicionales para garantizar el cumplimiento de las normas europeas a lo largo de las rutas internacionales.
Entre los instrumentos previstos figuran mecanismos digitales de seguimiento, requisitos relacionados con los buques utilizados y mayores obligaciones de supervisión. El propósito es que la protección de los animales no dependa únicamente de los controles realizados en el punto de salida.
Para las organizaciones firmantes, este aspecto resulta esencial: reducir los riesgos en los trayectos internos tendría un alcance limitado si los animales continuaran expuestos a desplazamientos prolongados sin garantías suficientes en las exportaciones.
La posición de España, pendiente de concretarse en el acuerdo europeo
El Gobierno español participa, como el resto de los Estados miembros, en las negociaciones del Consejo de la Unión Europea. La carta dirigida a Luis Planas busca influir en la posición que España mantenga durante esa tramitación.
La información disponible sobre la iniciativa no incorpora una respuesta específica del Ministerio de Agricultura a las siete demandas formuladas por las organizaciones. Tampoco permite acreditar una posición definitiva del Ejecutivo español sobre todos los puntos planteados.
La reforma requiere la intervención de las instituciones legislativas europeas y su contenido final dependerá del acuerdo que alcancen el Consejo y el Parlamento Europeo.
Más de veinte años después de la aprobación del reglamento vigente, la negociación sigue abierta. Lo que se decida determinará cuánto tiempo podrán permanecer los animales en tránsito, qué condiciones deberán garantizar los transportistas y qué mecanismos tendrán las autoridades para comprobar que las nuevas obligaciones se cumplen.

