El militante de Die Linke e Izquierda Unida Berlín explica en una entrevista con Contraplano cómo la izquierda alemana ha conseguido convertirse en la primera fuerza política de la capital. El trabajo en los barrios, la lucha por la vivienda, el avance de la ultraderecha y la represión de las protestas por Palestina centran una conversación que también deja reflexiones sobre el futuro de la izquierda española.
La izquierda alemana ha encontrado en Berlín una fórmula para recuperar influencia política después de años de crisis internas, retrocesos electorales y pérdida de militancia. Su principal ingrediente no ha sido una campaña publicitaria ni una estrategia basada exclusivamente en las redes sociales, sino una apuesta por recuperar la presencia en los barrios y establecer relaciones directas con la ciudadanía.
Así lo explica Jaime Martínez, militante de Die Linke Berlín y de Izquierda Unida, en una entrevista concedida a Contraplano. Natural de Palencia y residente en Alemania desde 2016, Martínez trabaja como investigador en la Universidad Libre de Berlín y forma parte de la dirección de la organización izquierdista en la capital alemana.
Su trayectoria política comenzó durante las movilizaciones estudiantiles contra el Plan Bolonia. En 2015 se afilió a Izquierda Unida y cuatro años después pasó a militar también en Die Linke.
Desde esa experiencia, Martínez plantea una reflexión que atraviesa toda la conversación: la izquierda necesita organizaciones sólidas, arraigo territorial y capacidad para responder a los problemas materiales de la clase trabajadora.
De una profunda crisis a convertirse en la primera fuerza de Berlín
El 20 de septiembre de 2026, Die Linke ganó las elecciones al Parlamento de Berlín con el 25,7 % de los votos, duplicando ampliamente el 12,2 % obtenido en 2023. La CDU quedó en segunda posición, con el 18,8 %, mientras que la ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD) alcanzó el 16,3 %.
El resultado convirtió a Die Linke en la primera fuerza política de la capital alemana, un escenario difícil de imaginar apenas dos años antes, cuando la organización atravesaba una profunda crisis interna.
Martínez recuerda que la ruptura encabezada por Sahra Wagenknecht terminó por cerrar una etapa de enfrentamientos sobre cuestiones como la inmigración y la orientación política del partido.
La recuperación comenzó a tomar forma antes de las elecciones federales de 2025, cuando Die Linke adoptó una posición contundente contra el endurecimiento de las políticas migratorias. En pocos meses, la organización pasó de unos 55.000 afiliados a superar los 100.000.
Sin embargo, Martínez considera que el crecimiento no habría sido posible sin el trabajo organizativo previo.
«Por mucho que hagas un buen discurso en el Parlamento, si estás desestructurado, no vas a duplicar militantes».
JAIME MARTÍNEZ · DIE LINKE BERLÍNPara el entrevistado, los resultados electorales no pueden explicarse únicamente por el desgaste de los partidos tradicionales. Die Linke había comenzado a reconstruir su presencia territorial cuando todavía atravesaba dificultades electorales.
La clave del éxito: abrir las oficinas políticas a los vecinos
Una de las iniciativas que Martínez considera determinantes es Die Linke hilft, un programa que convierte las oficinas de los representantes parlamentarios en espacios de atención directa a los ciudadanos.
En ellas se ofrece asesoramiento sobre problemas relacionados con los alquileres, prestaciones sociales, derechos laborales y permisos de residencia. Parte de los recursos de los representantes se destina a mantener estas oficinas y financiar servicios de orientación jurídica.
La experiencia se inspira parcialmente en prácticas desarrolladas por el Partido Comunista de Austria y busca que la organización política tenga una utilidad cotidiana para los habitantes de cada barrio.
A esta estrategia se añade el trabajo puerta a puerta, desarrollado de manera más sistemática desde 2024.
Martínez explica que visitar viviendas no consiste simplemente en pedir el voto, sino en escuchar las preocupaciones de quienes viven en ellas, conocer sus problemas y construir relaciones de confianza.
«No podemos esperar que la gente se nos venga a los partidos porque levantemos una bandera y todos nos sigan. Tienes que estar».
JAIME MARTÍNEZ · DIE LINKE BERLÍNEl crecimiento también ha obligado a modificar la estructura interna del partido. Martínez relata que su propia asamblea pasó de aproximadamente 150 a 650 integrantes, una expansión que obligó a reorganizar responsabilidades, ampliar los espacios de coordinación y formar nuevos cuadros.
El objetivo ahora es transformar ese crecimiento acelerado en una estructura estable, capaz de mantenerse incluso cuando cambie el contexto político.
La vivienda, el gran conflicto político de Berlín
La vivienda constituye uno de los principales campos de batalla de Die Linke. En una ciudad donde los alquileres han experimentado importantes incrementos, la posibilidad de socializar viviendas de grandes empresas inmobiliarias se ha convertido en una de las propuestas centrales de la izquierda.
En septiembre de 2021, el 57,6 % de los votantes apoyó en un referéndum la iniciativa para socializar viviendas de grandes propietarios inmobiliarios. La consulta, sin embargo, no tenía carácter jurídicamente vinculante.
Martínez explica que los promotores optaron por esta fórmula para evitar que posibles errores en la redacción de una ley comprometieran la iniciativa.
Posteriormente, una comisión de expertos constituida por el Senado de Berlín concluyó, por mayoría, que la socialización podía tener encaje constitucional. La aplicación concreta continúa planteando cuestiones jurídicas, económicas y políticas.
El entrevistado critica la falta de voluntad política de los anteriores gobiernos berlineses para aplicar la medida y explica que el debate actual contempla una posible socialización de alrededor de 160.000 viviendas, aunque su alcance definitivo dependerá de las negociaciones y de la legislación que llegue a aprobarse.
«Ya no es una cuestión solo numérica, sino cambiar la lógica del mercado, cambiar la lógica del capitalismo y mostrar que una alternativa es posible».
JAIME MARTÍNEZ · SOBRE LA SOCIALIZACIÓN DE VIVIENDASRespecto a la financiación, Martínez defiende una fórmula basada en una entidad pública con participación de los inquilinos, que asumiría créditos para financiar las compensaciones y los devolvería mediante los ingresos de los alquileres.
Esta propuesta no está exenta de incertidumbres. La cuantía de las indemnizaciones, las condiciones financieras y los posibles recursos judiciales de las empresas inmobiliarias serán cuestiones decisivas para determinar su viabilidad efectiva.
Para Martínez, el conflicto trasciende la capital alemana: plantea hasta qué punto la vivienda debe funcionar como un activo financiero o como un derecho social.
Cómo combatir a la ultraderecha sin abandonar a la clase trabajadora
Mientras Die Linke crece en Berlín, Alternativa para Alemania continúa consolidándose como una fuerza política relevante en el conjunto del país.
Martínez relaciona su ascenso con el descontento provocado por el aumento del coste de la vida, el deterioro de los servicios públicos y la pérdida de confianza en los partidos tradicionales.
En su opinión, la ultraderecha aprovecha ese malestar para señalar a las personas migrantes como responsables de problemas que tienen causas económicas y sociales más profundas.
Sin embargo, rechaza considerar automáticamente fascistas a todos los ciudadanos que votan a AfD. Durante el trabajo en los barrios, explica, ha encontrado personas que expresan su apoyo a la ultraderecha como una forma de protesta.
«La gente quiere que le escuchen. No vale ir con un panfleto y decir: “Vótame”. Hay que escuchar cuál es la preocupación que uno tiene y luego intentar ofrecer alternativas».
JAIME MARTÍNEZ · SOBRE EL AVANCE DE AFDEl militante de Die Linke defiende que la izquierda debe disputar ese descontento ofreciendo respuestas sobre vivienda, salarios, transporte y servicios públicos, en lugar de abandonar determinados barrios al discurso de la extrema derecha.
También destaca la importancia del contacto cotidiano entre vecinos para combatir los prejuicios contra la inmigración y cuestionar los relatos que presentan la diversidad social como una amenaza.
Palestina: «Yo también me contengo muchas veces porque pienso que puedo perder el trabajo»
Uno de los momentos más significativos de la entrevista llega cuando Martínez relata las dificultades que encuentran en Alemania quienes participan en movilizaciones de solidaridad con Palestina.
El investigador recuerda lo ocurrido durante una acampada estudiantil en la Universidad Libre de Berlín, donde trabaja.
Según su testimonio, la dirección universitaria solicitó la intervención policial para desalojar la protesta. Martínez describe una actuación especialmente violenta, con golpes y utilización de gases lacrimógenos dentro de instalaciones universitarias.
Tras el desalojo, numerosos trabajadores universitarios firmaron una carta en la que criticaban la intervención policial.
Martínez denuncia que el periódico alemán Bild publicó posteriormente fotografías y nombres de profesores firmantes, utilizando expresiones que los presentaban como criminales.
«Yo también me contengo muchas veces porque pienso que puedo perder el trabajo».
JAIME MARTÍNEZ · SOBRE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN ALEMANIAEl entrevistado sostiene que la presión política y mediática ha provocado situaciones de autocensura, especialmente entre empleados públicos y trabajadores universitarios.
También aborda los debates internos de Die Linke sobre antisemitismo, reconocimiento de Israel y solidaridad con Palestina, en un contexto en el que las posiciones sobre este conflicto generan importantes controversias políticas en Alemania.
Martínez considera que la situación ha evolucionado desde las primeras semanas posteriores al 7 de octubre de 2023, aunque denuncia que continúan existiendo restricciones y presiones contra determinadas expresiones de solidaridad con la población palestina.
España desde Berlín: vivienda, educación pública y pensiones
La entrevista también permite conocer cómo observa Martínez la actualidad política española desde Alemania.
El militante de Izquierda Unida muestra especial interés por las movilizaciones en defensa del derecho a la vivienda, las protestas de la educación pública y las reivindicaciones relacionadas con las pensiones.
A su juicio, estos movimientos tienen un componente de clase que sitúa en el centro del debate cuestiones como la distribución de la riqueza, la función social de la propiedad y el acceso a los servicios públicos.
Martínez establece diferencias con el movimiento del 15M, que considera una expresión amplia de indignación social, y señala que las movilizaciones actuales plantean reivindicaciones más directamente relacionadas con las estructuras económicas.
En materia educativa, expresa su preocupación por el peso de la enseñanza privada y concertada en la Comunidad de Madrid y defiende la necesidad de reforzar una educación pública accesible para toda la población.
También cuestiona los discursos que presentan las pensiones como un enfrentamiento inevitable entre generaciones.
Para Martínez, la cuestión fundamental no consiste en enfrentar a jóvenes y mayores, sino en debatir cómo se distribuyen los recursos económicos y quién asume el coste del sostenimiento del sistema de protección social.
El futuro de la izquierda: organización frente al derrotismo
En la parte final de la conversación, Martínez reflexiona sobre las dificultades de las organizaciones de izquierdas para afrontar escenarios electorales adversos.
Defiende la necesidad de reconocer errores y revisar estrategias, pero rechaza que la autocrítica termine convirtiéndose en una dinámica de desmoralización permanente.
En su opinión, los partidos, sindicatos y organizaciones de inquilinos continúan siendo herramientas imprescindibles para organizar a la clase trabajadora y transformar las reivindicaciones sociales en propuestas políticas.
«La autocrítica está muy bien, pero también desde un punto de vista propositivo y constructivo».
JAIME MARTÍNEZ · SOBRE EL FUTURO DE LA IZQUIERDALa recuperación de Die Linke constituye, para el entrevistado, un ejemplo de cómo una organización puede superar una etapa de debilidad si conserva estructuras, militancia y presencia social.
Su reflexión final resume buena parte de la conversación: los ciclos políticos pueden cambiar rápidamente, pero las organizaciones necesitan prepararse antes de que lleguen las oportunidades.
«Si no tienes el barco construido, ya puede venir el viento a favor que el barco no está. Si no está, no navegas».
JAIME MARTÍNEZ · ENTREVISTA EN CONTRAPLANOLa entrevista deja así una cuestión abierta para la izquierda española: si la recuperación electoral de Die Linke puede ofrecer enseñanzas sobre cómo reconstruir el vínculo entre las organizaciones políticas y las necesidades cotidianas de la población.
La experiencia berlinesa no proporciona una fórmula automáticamente trasladable a otros países, pero sí muestra el papel que pueden desempeñar la organización territorial, el asesoramiento social y el contacto directo con los ciudadanos en la recuperación de la confianza política.
Fuentes y documentación:
Entrevista original de Contraplano a Jaime Martínez, publicada en YouTube.
Autoridad Electoral Federal de Alemania: resultados de las elecciones de Berlín de 2026.
Senado de Berlín: constitución de la comisión de expertos sobre socialización de viviendas.
Tagesschau: análisis jurídico y económico de la socialización de viviendas.

