Kódigo 73 reclama la libertad de Mehdi Black Wind, procesado en Marruecos por sus letras

La plataforma denuncia que el encarcelamiento del rapero y cineasta marroquí supone una amenaza para la libertad de creación y de expresión.

La plataforma Kódigo 73 ha expresado su apoyo al rapero y cineasta marroquí El Mahdi Lyoubi, conocido artísticamente como Mehdi Black Wind, que permanece en prisión preventiva en Casablanca acusado de “ultraje a una institución constitucional”.

El colectivo considera que el procedimiento judicial contra el artista trasciende su caso particular y afecta directamente a la libertad de creación y de expresión.

“Porque el rap nació para incomodar al poder, no para obedecerlo”.

Con esta frase, Kódigo 73 resume el comunicado difundido para reclamar la puesta en libertad del músico y pedir la movilización de artistas, colectivos y organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Detenido cuando regresaba a Francia

Mehdi Black Wind, de 34 años, reside en Marsella desde 2017. El pasado 10 de julio se disponía a regresar a Francia desde el aeropuerto de Rabat-Salé cuando las autoridades marroquíes le comunicaron que no podía abandonar el país.

El artista recibió entonces una citación para comparecer ante la Brigada Nacional de la Policía Judicial. Acudió a sus dependencias en Casablanca el 13 de julio, fue interrogado y quedó detenido. Dos días después, la Fiscalía ordenó su ingreso en la prisión de Oukacha, en Casablanca.

Su primera vista se celebró el 22 de julio ante el Tribunal de Primera Instancia de Aïn Sebaâ. El juez rechazó la petición de libertad provisional y aplazó el procedimiento hasta el próximo 31 de julio para que el artista pueda preparar su defensa.

Black Wind no pudo contar con asistencia letrada durante esa primera vista debido a la huelga nacional que mantienen los abogados marroquíes. La situación ha incrementado la preocupación de familiares, organizaciones de derechos humanos y representantes del mundo de la cultura.

Una acusación vinculada al artículo 179

La Fiscalía acusa al músico de “ultraje a una institución constitucional” mediante la aplicación del artículo 179 del Código Penal marroquí. La norma castiga la difamación, las injurias o la falta de respeto hacia el rey o el príncipe heredero.

Las penas previstas oscilan entre seis meses y dos años de prisión, además de multas de entre 20.000 y 200.000 dírhams. Estas condenas pueden duplicarse cuando los hechos se producen mediante canales de difusión pública, incluidos los soportes electrónicos, audiovisuales o impresos. En ese supuesto, el artista podría enfrentarse a una pena de hasta cuatro años de cárcel.

Las autoridades no han detallado públicamente qué obra concreta sostiene la acusación. El entorno del artista afirma que el procedimiento estaría relacionado con letras y posicionamientos políticos publicados hace años.

Sus allegados recuerdan que durante este tiempo Black Wind ha viajado y actuado en Marruecos sin ser detenido. En septiembre de 2025 participó en el festival L’Boulevard de Casablanca sin que se produjera ninguna actuación judicial contra él.

Una voz crítica dentro del rap marroquí

Nacido en 1992, Mehdi Black Wind comenzó a ganar notoriedad a principios de la década de 2010, coincidiendo con las movilizaciones de la Primavera Árabe. Su producción artística aborda cuestiones como la desigualdad, el exilio, la represión, los abusos policiales y los problemas sociales que afectan a la juventud marroquí.

Además de rapero, trabaja como realizador y dirige parte de sus propios videoclips. Entre sus trabajos discográficos aparecen los álbumes Arnak y Zeft, el EP L’Ghraz y canciones como Nashid II, Pegasus, Khanazir o Poetic Terrorism.

El artista también había mostrado públicamente su cercanía con las reivindicaciones de GenZ 212, el movimiento juvenil que ha reclamado mejoras en la sanidad y la educación pública y ha denunciado la corrupción en Marruecos.

Miles de firmas reclaman su libertad

La detención ha provocado movilizaciones ante los tribunales de Casablanca y actos de apoyo en diferentes ciudades europeas. Más de 500 artistas, cineastas, escritores y activistas firmaron inicialmente un manifiesto que reclamaba su liberación inmediata.

Para el 24 de julio, la iniciativa ya había superado las 4.000 adhesiones. Entre las personas que han respaldado la campaña figuran representantes del rap marroquí como ElGrande Toto, Dizzy Dros, Don Bigg, 7liwa, Khtek y Draganov.

También se han sumado figuras internacionales de la cultura como Adèle Haenel, Jeanne Balibar, Aïssa Maïga, Mathieu Amalric y Édouard Louis.

La Asociación Marroquí de Derechos Humanos también ha reclamado su puesta en libertad. La organización considera que procesar a artistas, periodistas, creadores o activistas por sus opiniones y obras vulnera los derechos reconocidos en la Constitución marroquí.

Human Rights Watch lleva años solicitando la eliminación de estas penas al considerar que criminalizan expresiones no violentas y entran en conflicto con los compromisos internacionales asumidos por Marruecos en materia de libertad de expresión.

Kódigo 73 se suma a la campaña internacional

En su comunicado, Kódigo 73 defiende el hip hop como una herramienta de denuncia, memoria y resistencia. La plataforma advierte de que llevar a un rapero ante los tribunales por el contenido de sus canciones transmite un mensaje intimidatorio al conjunto de la creación artística.

“La libertad de creación y la libertad de expresión no son concesiones del poder; son derechos fundamentales que pertenecen a los pueblos”, sostiene la organización.

El colectivo ha realizado un llamamiento a artistas, organizaciones y movimientos culturales para que se sumen a la campaña de solidaridad. La próxima fecha clave será el 31 de julio, cuando Mehdi Black Wind deberá comparecer nuevamente ante el tribunal de Casablanca mientras continúa en prisión preventiva.

Fuentes consultadas

Deja un comentario