Diario del Centenario de Fidel | Día 2: del acto inaugural a una noche sin luz ni agua

11 de agosto de 2026

Por Manolo García

La segunda entrega del diario de Manolo García desde La Habana recorre el acto inaugural del Encuentro Internacional por el Centenario de Fidel, las intervenciones de representantes políticos de diferentes países y los talleres de la tarde. La jornada termina en una vivienda sin electricidad ni agua.

Tengo el honor de estar aquí representando a mis compañeras y compañeros de la Asociación de Amistad Hispano-Cubana de Málaga. Sin embargo, han venido bastantes más personas desde España.

Paco Doblas, poeta malagueño y miembro de La Desbandá, también ha viajado hasta Cuba. Hay una delegación oficial del Partido Comunista de España (PCE), otra del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) y compañeras y compañeros de los movimientos de solidaridad con Cuba de Madrid, Cataluña, Extremadura y otras provincias andaluzas.

Comienza el acto inaugural

Comienza el acto inaugural. Primero hay poesía, presentaciones y la interpretación de Canción del elegido, de Silvio Rodríguez, a cargo de una cantante cubana. Después empiezan las intervenciones políticas.

Hablan diferentes representantes institucionales, procedentes en su mayoría de partidos comunistas y organizaciones de izquierda. El primero en intervenir es el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien hace un recorrido por el pensamiento y los logros revolucionarios de Fidel. Durante su discurso, estos contenidos se van mostrando mediante gráficos en dos grandes pantallas.

Posteriormente intervienen representantes de China, Namibia, Guyana y España, entre ellos el presidente del PCE. También toman la palabra el secretario general del Partido Comunista Portugués y representantes de Vietnam, Turquía, Chile, Laos y Sudáfrica.

Dos intervenciones especialmente destacadas

Hay dos intervenciones que me llaman especialmente la atención. La primera es la del representante del Gobierno ruso, que lee dos mensajes del presidente Vladímir Putin y, posteriormente, realiza su propia intervención sobre la personalidad de Fidel, a quien tuvo la oportunidad de conocer.

La segunda es la del representante del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil (MST), cuya intervención me deslumbra. De una manera sencilla y llana, explica algunos de los instrumentos de dominación del imperialismo, desde el control de los fertilizantes y la dolarización de la economía mundial hasta la destrucción medioambiental.

El representante del MST señaló las tareas que deben asumir las organizaciones populares y de izquierda para enfrentarse al imperialismo.

Además, destaca diferentes características personales de Fidel y relata algunos de sus encuentros con el dirigente cubano.

Participantes en el Encuentro Internacional por el Centenario de Fidel celebrado en La Habana
Participantes en el Encuentro Internacional por el Centenario de Fidel, celebrado en La Habana.

Talleres sobre sindicalismo e intelectuales

Después de la comida, para la que se forma una larga cola de unas 1.500 personas que, pese a todo, avanza con bastante agilidad, se reanudan los talleres dedicados a temas más específicos. Para su celebración se han habilitado 14 salas.

Asisto primero a un panel sobre Fidel y el movimiento sindical. Posteriormente, participo en otro organizado por la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad.

Unas cervezas antes de volver a casa

Al finalizar la jornada, mi amigo vuelve a recogerme en su moto eléctrica. Antes de subir a casa hacemos un pequeño botellón en la calle con su padre, que llega armado con varias latas de cerveza muy frescas. Nos las tomamos con placer mientras conversamos.

Por la noche, ya en casa, volvemos a disfrutar de una abundante cena cubana. Nos acostamos pronto, alrededor de las once, porque al día siguiente tenemos que volver a madrugar.

Una noche sin electricidad ni agua

Esta noche no hay electricidad ni agua en el apartamento. Cuando se paran los motores exteriores del edificio que bombean el agua, las viviendas dejan de tener acceso a ella.

Cada vez hay más depósitos grandes de plástico instalados en las azoteas para almacenar agua. El paisaje de los tejados de La Habana comienza a parecerse al de Cisjordania, en Palestina, y ya no al de Gaza, porque Gaza está destruida y la población vive en tiendas y chabolas.

Al no haber agua, lamento tener que hacer pis en una taza del váter que después no voy a poder evacuar. También me aguanto las ganas de hacer aguas mayores. Decido que ya cagaré mañana en el Palacio de Convenciones.

Me acuesto convencido de que, debido al cansancio acumulado, dormiré muy bien hasta las seis de la mañana.

Este mensaje llegará cuando pueda sortear el bloqueo del enemigo a la heroica Cuba asediada.

Manolo García
Desde La Habana

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